La vida y su eterno misterio es a veces tan cruel que arranca de nuestra existencia a las personas que más queremos. Pero debemos aceptar que son los designios de Dios. En esta oportunidad tal vez no pueda escribir bellas palabras ni combinar frases hermosas para expresar lo que siente ahora mi corazòn, desde niños tuvimos siempre muchas cosas en común y transitamos muchos y difíciles caminos, que jamás ni el tiempo ni la distancia podrá borrar, solo puedo decirte que te quiero mucho y estaràs siempre presente en mi mente y en mi corazón. Hoy día nos dejaste de manera súbita y dejaste una gran pena e inmenso dolor en mi alma. Te extrañaré hasta mi final “Zambito”.
Que Dios te tenga en su Gloria querido hermano Freddy Manuel Leturia Chumpitazi. Descansa en Paz.


