miércoles, 20 de mayo de 2020

Esmeralda González Castro “Serafina Quinteras”

La poetisa peruana más prolija de nuestro acervo literario musical es sin duda ninguna  Esmeralda González Castro, “Serafina Quinteras” (1/08/1902)-(13/05/2004). 

(Nació en la ciudad de Lima. Fue más conocida por el seudónimo de Serafina Quinteras. Sus padres fueron Don Nicolás Augusto Gonzales Tola (Ecuador) diplomático e historiador; y Doña Delia Castro Márquez (Perú) poetisa. Debido a su gran admiración a dos autores teatrales españoles, los hermanos Serafín y Joaquín Álvarez Quinteros, adquirió ese seudónimo junto con su prima hermana Emma Castro Pervuli, quien se hizo llamar Joaquina Quinteras.

Se casó con Alberto Varela Orbegoso (escritor y periodista) del matrimonio tuvieron cuatro hijos: Raúl Alberto (escritor y director teatral), Blanca (poetisa), Nelly y Maruja. Además tuvo 15 nietos; 30 bisnietos y un tataranieto.

Blanca Varela (hija de Serafina) fue esposa del reconocido pintor Fernando de Szyszlo. Blanca destacada poetisa, fue preguntada en una  entrevista sobre la influencia que ejerció su madre sobre ella...

Su madre, Serafina Quinteras, ejerció mucha influencia en usted? ¿Quizá en sus primeras lecturas?

“Mi madre, que tiene 92 años, es como se sabe compositora de valses. Pero también ha publicado libros. Ha escrito sobre el costumbrismo y también ha hecho una antología de costumbristas. Y ha escrito también algunos versos festivos. Uno de sus temas es “Muñeca rota”,  que es un vals bastante conocido. Ella no me inculcaba leer, porque en mi familia había una gran libertad para elegir lo que uno quería. 

Pero había libros a la mano. En mi familia, por otra parte, hay muchos que han escrito. Mi madre y mi abuela escribían valses, una bisabuela era hermana del escritor costumbrista José Arnaldo Márquez. Por parte de padre tengo un tío que también escribía: Luis Varela Orbegoso, que firmaba como Clovis”...

Serafina transcurrió su niñez en un ambiente culto que le  fue influenciado por las reuniones que se realizaban en casa de sus padres dónde acudían  distinguidos compositores, algunos políticos y reconocidos poetas, entre otros.

En su juventud incursiona en la poesía y el periodismo escribiendo sus primeros poemas, versos y sátiras; en ese entonces y para tal fin utilizaba varios seudónimos.

Serafina Quinteras, “Decía haber crecido entre octavas, décimas y redondillas, y jugar con las palabras yendo de la alegría a la nostalgia, o pasando, de un momento a otro, de las lágrimas a la risa”...

El año (1923)  Serafina Quinteras, se presenta como candidata en los Reinados de Carnavales  que organizaban diversos distritos de la capital, ella se presentó en el distrito de La Victoria. Este evento fue publicado en La Revista “Variedades” (3/02/1923). Carátula con el dibujo de José Alcántara La Torre.

Durante varios años se presentaba en diversas emisoras de radio como autora de sainetes. Sus escritos con tinte humorístico venían respaldados por el trabajo de actores cómicos muy reconocidos, los cuales eran interpretados por diversos elencos que integraban artistas como Edmundo Moreau, Carlos Rebolledo y Antonia Puro, entre otros. Muchas de sus obras y creaciones teatrales se presentaron en el Teatro de Comedias que tuvieron rápidamente la aceptación del público limeño que se identificó con sus obras.

En su fructífera trayectoria como escritora y poetisa firmó sus obras con diferentes seudónimos, inicialmente firmó como “Pancha Remolino”. 

Serafina Quinterías había evolucionado de manera progresiva en la composición de algunos géneros musicales y la poesía, fue recopilando sus canciones que rescataba de las costumbres limeñas y que las difundía regularmente por intermedio del “El cancionero de Lima”.

Además utilizó otro seudónimo “Doña Serafina” en sus colaboraciones para diversos diarios y revistas como El Comercio, La Crónica, Buen humor y Cascabel entre otros. Asimismo públicó “El hombre de la garita” y “La misteriosa”. 

En las principales emisoras de  radio se presentaba a cantar junto con su prima Emma como “Las hermanas Quinteras”. Ambas iniciaron una trayectoria musical componiendo hermosos  valses con letras muy poéticas y muy sentidas; como:

El valse “Todo y nada”, que en sus primeras líneas dice:

(Vestida de capricho te encontré luciendo  una diadema de latón, que con hilos dorados se ajustaba ufana sobre tu peluca de algodón. Dos pálidas orquídeas de crepé vibraban al tic tac de tu emoción,  y entre tu mano frágil, se agitaba un ágil cetro de cartón)...

El valse “El Ermitaño” que en sus primeras líneas dice:

(Hoy solo en el silencio que invade el albergue, donde vivo triste, recuerdo aquel pasado que llenó mi vida de arrepentimiento, tu voz vibra en las alas del amor que trae el viento, y veo en las mañanas el claro azul de tu mirar)..

El año (1939). Escribe su emblemático valse “Muñeca Rota” con música de su prima Emma Castro. (Joaquina). Que en sus primeras líneas dice:

(Muchachita ingenua, de los ojos negros, no eres ni siquiera la sombra de ayer, hoy vives un mundo de desilusiones, envuelta en la niebla de tu atardecer)...

Asimismo, Serafina ese mismo año escribe tres monólogos para Radio Nacional titulados (La Huachafa, La Chola y La Negra), caracterización humorística la cual firma con el seudónimo (La misteriosa). Con ese seudónimo escribía su madre los monólogos de “La chola purificación” que caracterizaba la actriz Teresa Arce.

El año (1940) Serafina publicó los versos “Los muñecos de mi cuento” qué pasan luego a formar parte de su obra “Cajón de Sastre”

“Los muñecos de mi cuento
son muñecos que comprenden,
que razonan y que explican.
Hablan, ríen, lloran, juegan
se diría… que son brujos
los muñecos de mi cuento,
porque captan y descifran
la sarcástica intención de una mirada
y el dolor de una sonrisa”

Ese mismo año Serafina Quinteras compuso un valse de antología que dedica como un homenaje a Felipe Pinglo Alva. Un bello valse de título "Mi primera Elegía" con música del compositor Eduardo Márquez Talledo. Con este tema gana el concurso convocado por el Centro Musical Felipe Pinglo, que en sus primeras líneas dice:

(Agusto soberano de la melancolía, señor de la tristeza, monarca del dolor; yo sé que se han unido vuestra angustia y la mía, en los viejos acordes de mi nueva canción)...

Con el compositor Eduardo Márquez Talledo realizó otros trabajos musicales, Serafina Quinteras escribió las letras que musicaliza el  compositor chalaco, que colaboró con ella en temas como "Noches y Días".

Serafina compuso la letra del valse  "Te vi una vez", de gran éxito  y aceptación del público, se escuchó inicialmente en la incomparable voz de Maria de Jesús Vásquez “La reina y señora de la canción criolla”, que en sus primeras líneas dice:

(Amor, por ti pude saber que se vive otra vida. Hoy siento una rara emoción que estaba adormecida. Tengo miedo de perderte, eres la fe, de mi suerte, tu visión fue en mi letargo un divino despertar)...

Además compuso el tema "Caramelo" que grabó Maria Esther Granados Ulloa, (Yo solita  me jaraneo) así como también, un festejo de gran éxito de título "Mi perrita" que al finalizar la estrofa dice: "Por romper la cacerola, la botó mi cocinera y a mi perrita mimada, se la llevó la perrera"...

A su vez Eduardo Márquez Talledo le dedicó el valse "Serafina", que en sus primeras líneas dice:

 "¡Oh! romántica musa limeña, luz y gloria de nuestra ciudad, yo te nombro por linda y por buena, Princesa del Reino de la Caridad".

El año (1942)  Escribe la obra referida a los carnavales (La Marcha) “Carnaval Dorado”, también con música de Eduardo Márquez Talledo. Por otro parte escribe “Carnaval Limeño”. Con música de Raúl Varela. Ambos publicados en el Cancionero “40 años después”.

El año (1944) Publica su obra “Callejón”. Comedia costumbrista en tres actos, con muy buena acogida del público limeño.

El año (1945) Publica sus sátiras “Zuácate” de gran repercusión. Asimismo la cantante Delia Parolari Vallejos de Salinas, (La novia del Puerto), grabó en la ciudad de Buenos Aires (Argentina) para el Sello Odeón) el valse “Muñeca rota”. (Foto).

A propósito de este valse el compositor Cesar Miro Quesada Garland decía de Serafina Quinteras lo siguiente:

"Es romántica hasta cuando hace el retrato sarcástico de su (Muñeca Rota) y en el fondo de este gracil e inteligente lenguaje, surge el medio Limeño, el escenario criollo en el que aparecen las sombras de Pancho Fierro y don Ricardo".

En (1948) Publica sus obras “Demetrio Rueda” y “En el Pueblo. 

El año (1950) Publica en el diario El Comercio su Columna poética humorística “Romance de cartón”.

El año (1951) Publica su primer libro de poemas humorísticos, su obra “Así hablaba Zarapastro”. Poesía festiva cuya primera edición fue publicada en Lima.

El año (1952) Serafina Quinteras junto a otros compositores fue una de las fundadoras de la Asociación Peruana de Autores y Compositores (A.P.D.A.Y.C). Que inicialmente presidió Eduardo Márquez Talledo.

El año (1953) Recibe el premio “Concurso de poesía” otorgado por el diario La Crónica.

El año (1957) Publica en Antología de Costumbristas y humoristas peruanos, su libro titulado “De la misma Laya”. Editado por el Ministerio de educación (585 páginas). 

El año (1963) que  casualmente coincidía con las elecciones parlamentarias, compuso una graciosa sátira referida a los políticos de siempre; el valse de título “Parlamanías” con música del cantante y compositor Jorge Nicolás Pérez López “El Carreta” este tema lo popularizó el trío “Los Troveros Criollos”. En su primera estrofa dice: 

Vamos al Congreso a hacer firuletes, una vida nueva vamos a empezar
vamos a rajarnos hasta los juanetes, no defraudaremos la fe popular)..

El año (1975) Publica su segunda edición del libro de poemas humorísticos, “Así hablaba Zarapastro”. Segunda edición que fue publicada por Imprenta Goicochea (91 páginas).

El año (1989) Junto con Guido Vidal Donaire completó su colección que consistió en la recopilación de la mayoría de todos sus escritos titulado el Cancionero “40 años después” (Concytec 109 páginas). 

Igualmente ese mismo año  se terminó de imprimir su obra “Cajón de Sastre” (146 páginas). En esta obra estaban incluidos casi toda su obra musical entre ellos el valse “Que pasó” con la colaboración del cantautor Amador Arnéz Apolaya. Dicho valse en sus primeras líneas dice:

(Creí en las princesas de los cuentos de hadas y en el soldadito de plomo, que amé. Creí en los fantasmas
que me alucinaban y en lo que las brujas sabían hacer)...

Igualmente Amador Arnéz Apoaya, colabora con Serafina Quinteras con otros bellos temas como: (Que fácil sería, De Lima al cielo, Sin despertar) entre otros.

El año (1990) escribió libretos para diversas emisoras de radio y programas de televisión. Asimismo sus obras se presentaron en los principales Teatros de la Capital, teniendo gran aceptación por el público limeño.

El año (1992) recibió un Homenaje y Diploma de Honor por medio de la Municipalidad de Miraflores.

El año (1994) Su obra comedia de título  “Callejón” fue dirigida por su hijo Raúl Varela en el Teatro Segura con marcado éxito. 

El año (1996) Recibe la Medalla de Oro del Consejo Nacional de Mujeres.

En el año (2000) Recibió la  ” Medalla de honor del Congreso de la República del Perú” en el grado de “Gran Oficial” en la Sala Raúl Porras Barrenechea.

Serafina Quinteras escribió la letra de otros hermosos temas que fueron musicalizados por diferentes compositores. Entre los cuales se encuentran los reconocidos valses como “Hablemos del pasado” con Pedro Pacheco Cuadros, que en sus primeras líneas dice:

(Hablemos del pasado, inseparable amiga; recordemos las horas que vivimos ayer y olvidando el presente volvamos a la Lima, esa de nuestros tiempos, la Lima que se fue)...

El valse “Decepción“, con Laureano Martinez Smart, que en sus primeras líneas dice: 

(Luz de amanecer que acarició todo mi ser, destellos de sol, blanca ilusión de mi querer
tú dejaste en mí la sensación de una visión bella y fugaz, que con su fulgor iluminó mis sueños de amor)..

El valse “Lima de Siempre” con Teresa Bolivar, que en sus primeras líneas dice:

(Casi nada queda de lo que fue Lima, 
quizá en algún barrio junto a un callejón una "champusera" nostalgias dormita bajo la llorona vela de un farol)...

El valse poco conocido de título “El Amor en un Hilo”, que en sus primeras líneas dice:

(Te quiero así con pisco y con guitarra, liso, atrevido, faite y triunfador. Porque a pesar de todos tus defectos, así como eres te prefiero yo)...

Serafina Quinteras compuso el valse “Infinita” dedicado a su amiga María Isabel “Chabuca” Granda  Larco. 

A propósito la Embajadora de México en Perú, (María Dolores Bolivar) y amiga de Serafina comentó en su día, lo siguiente:

“Recorrimos con ella el puente de los suspiros, en Barranco, al tiempo en que nos contaba su cercanía y amistad con Chabuca Granda a quien ella llamaba Hermana Infinita. Estar al lado de Serafina era vivir la Lima de antaño, era solazarse en el costumbrismo de su creación, era escuchar de su propia voz  poemas De la misma Laya o de su Cajón de Sastre. 

Era vivir en verso era escuchar de sus labios las palabras que le escribió José Santos Chocano: quisiera refundir y concentrar todas las aguas del mar en una esmeralda”..Qué momentos inolvidables para nosotros...

Serafina Quinteras, dejó para la posteridad una gran cantidad de temas de diversos géneros entre valses, polcas, festejos, entre otros; como:

Cantaleteando, Casona del ayer, Cenizas, Carnaval limeño, Dame una ilusión, Espuma arena y sol, Con los ojos allá, La Cantuta, La chica de enfrente, Jardinera de sol, Madrigal, Pobre ciego, Salud compadre, Vuelve a vivir, Vamos al Congreso, Timotea, Serenata trunca, Si supieras, y la polca; Así bailaba mi abuelita, (Foto) entre otros.

Escribió también todos los libretos para una adaptación de  la obra “Tradiciones Peruanas” de Manuel Ricardo Palma Soriano, para el programa de Panamericana televisión que conducía Pablo de Madalengoitia y Aubry.

El (13/05/2004) falleció en Lima, Perú a la edad de 101 años de edad Esmeralda Gonzáles Castro (Serafina Quinteras).

Sus últimos días los vivió con plena lucidez en su casa ubicada en la Calle Mariano Carranza 306 (Santa Beatriz). Sus restos fueron cremados y sus cenizas fueron esparcidas alrededor del Puente de los Suspiros.

Serafina Quinteras está considerada como la mejor de las escritoras costumbristas del país, su característica principal fue escribir con sutil y pícara ironía, con fino humor y con esa coqueta, típica e innata gracia limeña. 

Fue una mujer de un siglo, muy querida y respetada por la inmensa cantidad de personajes comprometidos con nuestro acervo literario musical de nuestro tiempo, y para los que tuvimos el honor de conocerla.

Doña Serafina Quinteras, simplemente fue “Una poetisa sin igual“...

Bendiciones para todos.






martes, 19 de mayo de 2020

Maria de Jesús Vásquez

En esta ocasión debo referirme a la mejor  cantante de música peruana “La reina y señora de la canción criolla” Maria de Jesús Vásquez  Vásquez (20/12/1922)-(3/04/2010). Nació en un antiguo Solar del Jirón Chancay 457 (Actualmente edificio de la Hermandad del Señor de los Milagros)

Sus padres fueron Don Pedro A. Vásquez Chávez (Cajamarca) y Doña María Vásquez (Junin). Tuvo tres hermanos Arturo, Luzmila y Lola. Fue bautizada en el templo de San Sebastián.

Sus primeros estudios los realizó en El Colegio Las Nazarenas de Lima (Calle Los Gallos) donde inicia sus primeras interpretaciones. 

Maria de Jesús confesó que desde muy niña escuchaba canciones interpretadas por unos cantores que ensayaban al costado de la casa donde vivía y que desde ese entonces le nació la afición por la música. 

También señaló que “El Guardián” fue el primer valse que aprendió en su niñez. (Yo te pido guardián que cuando muera, borres los rastros de mi humilde fosa, no permitas que nazca enredadera ni que coloquen funeraria loza”...

Según Aurelio Collantes Rojas en su “Documental de la Canción
Criolla” (1972) el autor es el poeta colombiano Julio Flores, con música de Juan Peña Lobatón (Perú).

Los cantores   que escuchaba desde niña eran los integrantes del trío “Los Criollos", conformado  por Lucho de la Cuba (piano) Luis Aramburú Raygada (guitarra) y Ernesto Echecopar (voz).

El año (1936) Maria de Jesús Vásquez, ingresó a laborar en la "Imprenta Americana" del señor Enrique Aramburú. Sus compañeras de trabajo al escucharla cantar frecuentemente diversas canciones la animaban a presentarse en alguna emisora radial.

El año (1937) el compositor Pedro Espinel Torres, realizó un homenaje a Felipe Pinglo Alva en el Teatro Segura. En esa oportunidad Maria de Jesús interpretó el valse "El Plebeyo". Fue tan grata la acogida del público presente que fue invitada a repetir la canción en tres ocasiones.

El (16/06/1938) se estrenó la película “El Gallo de mi Galpón” ( Amauta Film)  donde participó Jesús Vásquez e interpretó el valse de Felipe Pinglo Alva “El Plebeyo”. A partir de aquella ocasión se hizo más popular el valse del Bardo inmortal y alcanzó mayor notoriedad Maria de Jesús Vásquez. 

Otras canciones que se interpretaron en la película fueron: Gallo de mi galpón, Canción chacarera, Recuerdos, Qué tienen los ojos chinos, Oración del labriego, Celos míos, Sueño un cariño, Promesa de amor, Vivir en la abundancia, Para qué...

Esta película “El Gallo de mi Galpón”, cuyo argumento se basaba en una historia referida a la hija de un hacendado que se enamoró de un sirviente plebeyo, alcanzó un gran éxito comercial, sus principales protagonistas fueron:

Gloria Travesí, Esperanza Carrera, Óscar Ortíz de Pinedo, José Luis Romero, Lilia Cobos, Maria de Jesús Vásquez, Abelardo Vásquez Diaz, Edmundo Moreau Becker, Angela Travesí, entre otros, también se incluyeron canciones de Felipe Pinglo, Pedro Espinel, Jael Bejarano, Alejandro Villalobos entre otros.

También participaron Alicia Lizárraga, Betty Aranda, Las Peruanitas, Dúo Delgado-Del Pomar, Sexteto de laúdes Valderrama, Conjunto de Lima, Dúo Malony-Casaverde, y el coro de los estudios Amauta.

Es oportuno precisar que  los gestores de esta película fueron el productor Enrique Varela La Rosa, Nibaldo Soto Carbajal (Dirección artística) Sigifredo Salas (Dirección). Por otro lado el guionista fue Francisco Diumenjo (Argentino) y Manuel Trullen ( fotografía).

El año (1939) María de Jesús hizo su primera presentación en Radio Grellaud, donde se presenta por breve tiempo, posteriormente es contactada por el actor y empresario chileno Eduardo Sierralta Lorca quien era director artístico de Radio Goycochea; para que cante en dicha emisora.

Allí se presentaba tres veces por​ semana junto al compositor Lucho de la Cuba. Ese mismo año Aurelio Collantes “La voz de la tradición” realizó una función en el "Teatro Apolo" (calle del Chirimoyo en los Barrios Altos). Este evento fue auspiciado por la revista cancionero "La Lira Limeña" de don Pedro Casanova, en dicho evento se buscaba nombrar a la mejor cantante de música criolla. 

Maria de Jesús cantó de manera tan  espectacular que fue ovacionada con el aplauso unánime del público, y como consecuencia de ello fue coronada como la ”Reina de la canción criolla”.

Posteriormente Maria de Jesús participó y cantó temas de Felipe Pinglo Alva en las películas los "Palomillas del Rímac" y "El Guapo del Pueblo"  producidas por la empresa cinematográfica (Amauta Film) bajo la dirección del músico chileno Sigifredo Salas.

Maria de Jesús  durante varios años  fue artista exclusiva de Radio Nacional y del programa (Sábados Peruanos) así como de Radio  Victoria con el programa (Al compás del criollismo) que popularizó el reconocido locutor radial Carlos Alfonso Delgado, quien iniciaba su presentación con la frase “Hermanos míos”.

Carlos Alfonso dijo sobre María de Jesús Vásquez lo siguiente:

“Qué frases más apropiadas pueden nacerme del corazón si he conocido a Jesús desde que era una muchacha?... He marchado a su lado años en la radio y después en la televisión, admirando a esta incomparable cantante y a esta mujer humanísima, generosa, excepcionalmente buena. Como intérprete ella es el pendón del canto peruano. 

En los mejores años de su carrera nadie jamás cantó como ella. Creo que debido a su aporte subsiste en mucho esto que es una de las cosas más bellas del Perú: la canción criolla. 

Haberla conocido, seguir a su lado es un privilegio. Tiene una sensibilidad extraordinaria. Jamás negó su concurso a beneficio de otros artistas. Hasta consiguió con su propio dinero los músicos que la acompañaban. ¡Jesús es el corazón del valse peruano!..."

El año (1943) María de Jesús, realizó  su primer viaje al extranjero a la ciudad de Buenos Aires (Argentina) en compañía del abogado penalista, nacido en la ciudad de Ica el Doctor Orestes Ormeño, con quien posteriormente tuvo una relación sentimental y tuvieron una hija de nombre Carmen Jesús  (Pocha). 

En esa oportunidad graba para el sello (Odeón) diversos temas peruanos  como; Todos vuelven, El Plebeyo, Secreto, Cholita, No quiero volver a querer entre otros, además hizo algunas presentaciones con la orquesta del compositor puneño Jorge Huirse Reyes en la emisora de Radio "El Mundo" de la referida ciudad.

Igualmente recorrió casi todas las ciudades del Perú en diversas ocasiones realizando innumerables presentaciones musicales, asimismo se presentó en varios países del extranjero como Ecuador, donde es admirada y  recordada gratamente y muchas veces ha sido distinguida, en ese hermano país grabó 20 LP y discos de 45 (grabó Pasillos), Venezuela, Colombia, Bolivia, Centro América, México (grabó Boleros) Argentina (grabó Tangos) Francia, Australia y Estados Unidos, donde viajó acompañada por: Eloísa Angulo, Alicia Lizárraga, Delia Vallejos y Esther Granados (Cinco Grandes de la Canción Criolla).

En su dilatada trayectoria artística y musical Maria de Jesús Vásquez grabó 60 LP y 80 discos de carbón. Ha compartido escenario con importantes artistas como los mexicanos Pedro Vargas, Pedro Infante y el Trío Lis Panchos, así como la cubana Celia Cruz, el español Raphael y la argentina Libertad Lamarque entre otros.

En el Perú grabó con la mayoría de artistas como: Eloísa Angulo, Alicia Lizárraga, Delia Vallejos, Esther Granados, Teresa Velásquez, Noemi Polo Guigues, Óscar Avilés Arcos, Luis Abanto Morales, Francisco “Panchito” Jiménez, Victor Dávalos, Rómulo Varillas Talaviña Roberto Tello López, Rafael Matallana Tirado,  Oswaldo Campos, El trío Los Soberanos, Trío Los Chamas,  Los Morochucos, Los Troveros criollos, Los Cholos,  Naldo Campos y su conjunto, Manolo Ávalos y su orquesta, Jorge Huirse y orquesta, Rodolfo Coltrinari y su orquesta , Alberto Haro y su conjunto, Rafael Amaranto y su conjunto  entre otros.

En sus 65 años de su exitosa trayectoria como cantante grabó  diversos géneros musicales como: Valses, Marineras, Tonderos, Polcas,   Huaynos, Boleros, Tangos, Pasillos y Música Internacional.

El año (1946) grabó para el Sello (Odeón) en Chile el valse “Corazón” del compositor Lorenzo Humberto Sotomayor, quien la acompaña en el piano, con su agrupación musical “Los Chalanes”.

El año (1950) Salen a la luz los primeros discos LP de Maria de Jesús con algunas recopilaciones de sus grabaciones realizadas en Argentina con Carlos Martínez y su Orquesta.

En una oportunidad llegaron a Lima los Costarricenses e integrantes del dúo "Los Hermanos Zamora" para hacer diversas presentaciones musicales. María de Jesús conoció en esa ocasión a Jorge con quien se casó unos meses después en Costa Rica.

Del matrimonio nacieron sus hijos Jorge (Coco) y Elizabeth. Su hija Sandra es del compromiso con Alberto Cavero Vásquez. 

El año (1959) Participó en la película mexicana (Bala de Plata) junto al reconocido actor Julio Aldama, donde interpretó el valse “Engañada” del compositor Luis Abelardo Takahashi Núñez y Tito Barreda. 

El año (1960) Realizó du debut artístico en televisión (Canal 4) participando en el programa concurso “Festival Cristal de la Canción Criolla” conducido  por Luis Alfonso Delgado. 

En una de sus tantas entrevistas la “Reina y señora de la canción criolla” María de Jesús Vásquez fue preguntada sobre su trayectoria musical y profesional; y respondió lo siguiente:

"He pasado mi vida cantando. Cantándole al Perú las canciones que todos ustedes me pedían. Y las he cantado también para mis hermanos de América, llevándoles en mis cantares el alma musical del Perú. 

Por eso todas las canciones que yo he interpretado están ligadas a mi existencia, como probablemente lo estarán también a la vida de muchos de ustedes. Porque la música es el mejor camino para viajar al país de los recuerdos".

"En este momento cuando mi alma cancionera tiene todavía mucho para entregarles con amor, pienso que es la hora mejor para estar juntos. Siempre es mi grande deseo que cuando oigan mis canciones, retomen para ustedes el recuerdo de las horas más felices de la vida"...

Sin duda ninguna Maria de Jesús Vásquez es la intérprete que más grabaciones ha realizado  en la historia de la canción peruana. 

En realidad absolutamente nadie ha grabado tantos LP,  discos, o casetes como ella.  Con su incomparable voz logró grandes éxitos y popularizó los temas de nuestros más renombrados compositores, incluso rescató valses y polcas aún desconocidas para muchos de la llamada “La Guardia Vieja”.

En el LP: "La Historia de Jesús Vásquez: La reina y señora de la canción criolla", hay 56 temas de diversos compositores. Como la canción Zaña, canción popular de Lambayeque (Origen religioso) los valses "La Pasionaria" (Alejandro Ayarza), Secreto (Amparo Baluarte Cornejo y Francisco Reyes Pinglo), Rencor (Augusto Rojas Llerena), Quisiera (Alcides Carreño), Rosa Luz (Felipe Pinglo Alva) Corazón (Lorenzo Humberto Sotomayor), Muñeca Rota (Esmeralda Gonzales Castro)-(Serafina Quinteras y Joaquina Quinteras), Todos vuelven (César Miró), Ls historia de mi vida (Mario Cavagnaro Llerena) así como polcas, marineras, tonderos entre otros .

Uno de los valses que estrenó e inmortalizó la voz de María de Jesús Vásquez en el cancionero peruano fue 'Todos vuelven" de César Alfredo Miró Quesada Bahamonde (César Miró), quien al respecto dijo lo siguiente:

“Uno de los motivos más gratos al cancionero popular y a la poesía en general es el de la nostalgia. La ensoñación, la añoranza, el recuerdo que tiene algo de significación en nuestra vida, la presencia permanente de la tierra, son temas que interesan al poeta y a quienes escuchan esas evocaciones. "Todos vuelven", cuya música la saqué de una guitarra, mientras los versos iban brotando solos, es una canción nostálgica y en sus palabras se hace alusión al silencio que nos permite recordar el amor y el retorno a los lugares donde fuimos felices. 

Jesús Vásquez estrenó esta canción y en su voz y en su manera de decir extraordinaria está viva toda una época de lo que llamamos la canción criolla. Yo siempre le agradeceré haberla llevado en las manos del aire por todos los rincones queridos de mi tierra"...

En ese trabajo musical también figura el valse “La historia de mi vida” del compositor arequipeño Mario Cavagnaro Llerena, quien dijo sobre Maria de Jesús lo siguiente: 

“Mi juventud musical vivió la edad feliz de la universidad entre discos y películas de Glen Miller, Harry James y Benny Woodman y la aparición de Pérez Prado “Los Panchos". Pero recuerdo que el nombre de Jesús Vásquez era ya sinónimo de majestuosa calidad interpretativa de la canción criolla, poco familiar entonces para mí. 

Sin embargo, las brújulas del tiempo fueron guiando mis pasos hacia este campo de la música, en el que he dejado ya tanto de mi vida. Y muy pronto Jesús Vásquez dejó de ser para mí un nombre para convertirse en una persona real, pero real, así en la acepción más distinguida de la palabra. 

Desde entonces en mi sensibilidad de hombre y de peruano, se inició un afán imperativo de entregar a esta mujer de tan privilegiados atributos un símbolo de homenaje colectivo que le debe un pueblo, un continente diría yo, más allá del aplauso y del diploma, más allá de las palabras y el trofeo. Y un día feliz, pensé finalmente, que nada mejor que ella aquí en el Perú y para rendirle un tributo de admiración y gratitud a una artista en cuya voz canta la patria en las alturas, en las quebradas, en la metrópoli y en los caseríos; en las mansiones, en los solares, en los recuerdos y en el corazón, escucharla y escucharla siempre”...

Maria de Jesús Vásquez en su carrera profesional ha recibido innumerables reconocimientos, trofeos, diplomas y distinciones, entre ellos el Premio José Maria Arguedas, La orden El Sol del Perú,  Las Palmas Magisteriales,  y fue condecorada por la Organización de Estados Americanos (OEA) entre otros. 

Además como intérprete de música criolla proyectó a rango internacional las obras de algunos compositores y escritores peruanos. Su interpretación del valse “El plebeyo” la encumbró como artista y popularizó para la posteridad a los compositores con canciones como:

Corazón” de Lorenzo Humberto Sotomayor ;“Alma, corazón y vida”, de Adrián Flores Alván; “La historia de mi vida” de Mario Cavagnaro Llerena, “Amarraditos” de Margarita Durán y Pedro B. Pérez de Llora ;“Amor iluso” de Felipe Pinglo Alva ;“La flor de la canela” de María Isabel “Chabuca“ Granda Larco, “Engañada” de Tito Barrera y Luis Abelardo Núñez, “Encontré una carta tuya” de Jorge Huirse Reyes, “Secreto” de Amparo Baluarte Cornejo y Francisco Reyes Pinglo, “Todos vuelven” de César Miró Quesada Garland.

Entre sus últimas entrevistas comentaba: “Todas las mañanas me voy a comprar el pan, cada tres días voy al mercado de Magdalena, y después del almuerzo no le fallo a mis novelas, luego hago una siesta de una hora, y más tarde a tejer, con palitos o crochet y los viernes y sábados trabajo en las peñas” 

Posteriormente María de Jesús se mudó de casa. Actualmente es una  Casa Museo y esta ubicada en  Av. Libertad 645,  San Miguel

También contaría que antes de almorzar se tomaba un traguito de ron, “un guaracazo”, como diría ella. Una costumbre que también se convirtió en cábala durante todas sus presentaciones.

“Antes de iniciar una actuación siempre tomo “un vasito de ron” con coca cola para afinar la garganta. Y luego me encomiendo al Señor de los Milagros, él siempre me acompaña”, recordaría. El señor morado no me abandona por eso sigo cantando, cuando llegue el día en que no pueda hacerlo, eso será como la muerte para mí”,

A finales del año 2007 la salud de Maria de Jesús se vió seriamente afectada debido a una neumonía, y estaba aquejada además por el Alzheimer. 

Lamentablemente después de una complicación multiorgánica, ocasionada por una intervención quirurgica intestinal, falleció a los 89 años de edad el (3/04/2010) en la Unidad de Cuidados Intensivos de la clínica Maison de Santé.

Su sepelio se realizó el féretro en el Museo de la Nación, luego trasladado al distrito de San Miguel, posteriormente a la Iglesia de las Nazarenas para encontrarse con el Señor de los Milagros, del que fue una ferviente devota. Donde se ofreció una misa de cuerpo presente.   

También recibió un breve homenaje de la Municipalidad de Lima. Luego partió al Congreso de la República y finalmente al cementerio Mapfre de Huachipa. Sobre su féretro posaba una bandera del Perú. 

Maria de Jesús Vásquez “La reina y señora de la canción criolla” simplemente es un orgullo para todos los peruanos de nuestro tiempo y para los que tuvimos el honor de conocerla,  nos dejó para la posteridad su estilo particular de “decir el valse”  y esa forma de cantar  de “Voz sin igual ” tan tierna para entonar cualquier canción.

Pero además nos dejó como paradigma su sencillez y su humildad que la hicieron ser sin duda ninguna la mejor entre las mejores... Que sirva de ejemplo para aquellos que sin haber logrado absolutamente nada relevante en la música por méritos propios; presumen de lo que no les corresponde.

Bendiciones para todos.






Carlos “Chino” Domínguez

Uno de los personajes más relevantes de nuestra historia contemporánea es Carlos Dominguez Hermandez “Chino” Domínguez. (4/11/1933)-(17/02/2011). Nació en el distrito de Miraflores (Lima). 

Desde niño tuvo que ayudar en la economía del hogar y a los doce años ya trabajaba en la fábrica de cristales Ferrand, aunque ya tenía inclinaciones artísticas en su etapa escolar se inclina por la pintura y a los 13 años de edad participa en  un concurso y obtiene el premio al primer lugar por un “Afiche” que pintó para unos amigos, a pesar que su padre siempre le decía que “Los pintores eran muy borrachos, muy bohemios“, que mejor se dedique a la fotografía...

Con esa premisa lo lleva donde su amigo el fotógrafo japonés Antonio Noguchi que tenía su taller Foto Estudio "Venus", en el distrito de Surquillo, quien lo acepta como ayudante y le muestra, por primera vez, el mundo de la imagen impresa y le enseña la técnica del revelado y limpieza de negativos.

Por su interés en esta profesión postula y gana una beca para estudiar fotografía en el Instituto “Sandy” de la ciudad de Buenos Aires (Argentina) realizando sus prácticas profesionales en la Revista "El Gráfico", donde realizó coberturas de partidos de futbol al lado de Félix Frascara, de quien aprendiera a ver el fútbol, como reportero profesional. 

A los 19 años regresa a Lima. Al finalizar sus estudios en Argentina viajó a Chile, donde trabajó en la Revista "Ercilla", este medio estaba muy involucrado con los temas  de la denuncia social. 

En una de las tantas entrevistas que le hicieron al “Chino” Dominguez, fue preguntado si no hubiera sido fotógrafo que hubiera sido?

Respondió: Pin­tor, un gran pin­tor. Fue lo primero que hice. ¡Ahora ya no pinto nada! ni líneas. Era muy rápido dibujando.

El año (1954) regresa desde Chile a Lima (Perú) para trabajar como reportero gráfico en diferentes medios de comunicación como los diarios (Presente, Impacto, y La razón). 

Posteriormente trabaja como jefe de fotografía en los diarios El Comercio Gráfico, La Tribuna, y La Crónica.

Luego de un tiempo ingresa a la Revista “Caretas” donde labora por espacio de siete años, es allí donde adquiere relevante notoriedad por su habilidad para conseguir las imágenes más impactantes debido a que sus fotos estaban llenas de historias por si mismas, incluso podían prescindir de las textos escritos en la información. 

Sus fotos  creaban una relación y una conexión muy inteteresante con el lector, cada fotografía de un personaje, de la ciudad o cualquier acontecimiento en el mundo, lo convertía en parte de un hecho histórico, sea político, social, religioso, musical o cultural.

Se casó con la dama Antonieta Gamarra y tuvo cuatro hijos; Juan Carlos, Lina, Tania y Mary,

El año (1966) recibió el título de periodista profesional, como reportero gráfico por la Universidad de San Marcos (UNMSM). Donde estudió.

Un día le preguntaron..Cómo son los perio­dis­tas de ahora?

Hoy el perio­dista está acos­tum­brado a estar en el bal­cón de la noti­cia. Los perio­dis­tas no son malos, son pésimos...Hace veinte años que esta­mos viviendo lo peor del perio­dismo. El perio­dista actual no opina, el perio­dista cree opi­nar cuando lo que está haciendo es cum­plir órde­nes.

Provienen de los due­ños que no son perio­dis­tas. Son gente que usa este poder como una nece­si­dad polí­tica y comercial....

El año (1981) fundó la Revista “Talleres de comunicación”, igualmente funda el diario “La República” junto al periodista Guillermo Thorndike.

Realizó diversos viajes  por el mundo para cubrir los sucesos más relevantes para agencias internacionales de noticias y trabajar como colaborador especial de Prensa Latina.

Carlos “Chino” Dominguez en su larga y fructífera carrera profesional también pasó por los episodios más trascendentes y dolorosos de su vida, debido a los diversos acontecimientos en los que estuvo presente.

Como la tragedia que sufrió nuestro país en los años ochenta por el tema del terrorismo en el Perú, y en especial en la ciudad de Ayacucho, ciudad que se vió envuelta en las lágrimas de sus habitantes a consecuencia del ensañamiento y la violencia terrorista.

Ese drama lo llevó a la encrucijada de lidiar entre lo personal y lo profesional. Dónde comienza el trabajo del fotógrafo y dónde termina el ser humano que tiene frente a sí a un querido amigo como Jorge Sedano reportero gráfico que fue hallado muerto después de una intensa e incesante búsqueda entre otro de sus alumnos asesinados, en Uchuraccay.

También fotografió a nuestros compatriotas que murieron junto con Ernesto Rafael Guevara de la Serna, ”Che Guevara”  quien falleciera en La Higuera Vallegrande Santa Cruz (Bolivia) .

Igualmente estuvo presente en el despacho del ex presidente Fernando Belaunde Terry en el golpe de estado del General Juan Velasco Alvarado.

Estuvo en la ciudad de Santiago de Chile con el ex presidente Salvador Allende, durante el gobierno de la Unidad Popular.

Asimismo estuvo en la tragedia ocurrida el (31/05/1970) por un terremoto de magnitud 7.9 que remeció la región Áncash. La ciudad de Yungay (fue prácticamente borrada del mapa) por un alud de tierra y lodo.

“Se dice que nadie guarda fotografías en casa que retraten la tristeza, pero en el fotoperiodismo que nos muestra el “Chino” Dominguez, el dolor, la ansiedad,  la angustia y la pobreza son parte de la cotidianeidad, son la parte que no cambia”..

Carlos “Chino” Dominguez fundó el “Primer Taller de Fotografía Periodística” asimismo fundó la primera ”Fototeca de la Cultura” para el Instituto Nacional de Cultura del Perú.

Igualmente ilustró un sin número de libros y mediante su gran labor social mostró  al mundo la realidad peruana.

En el año (1983) fotografió como uno de los testigos del descubrimiento de las tumbas de los periodistas asesinados en Uchuraccay, cuando acompañó a la comisión que investigó el asesinato de los hombres de prensa.

El año (1988) publica una de sus principales obras ”Los Peruanos”. Hechos y fotos.

Ese mismo año recibió el Premio ” Fotografo del año”, del semanario (Gente).

El año (1991) Imparte una cátedra de fotografía en la Universidad Particular de Chiclayo.

En (1992) participa como jurado en el Concurso Nacional de Periodistas "Ciudadanos para la Paz".

El año (1999) publica la Segunda Edición  del libro ”Los Peruanos”. Hechos y fotos.

El año (2003)  ilustró y editó el libro “100 Años Imágenes de la historia (1903-2003) del historiador Jorge Alfredo Basadre Grohmann con la editorial (Alas Peruanas).

El año (2005) Publicó y editó el libro “Negro luminoso” Centro de Desarrollo Etnico. El Círculo Invisible.

El año (2006) Publicó y editó la obra “El Círculo Invisible” de Reynaldo Naranjo y el 'Chino' Domínguez: retrato de una prolífica hermandad cultural. (Alas Peruanas).

Las imágenes del periodista gráfico van más allá de un simple registro de los sucesos, como él mismo las describió: son "fotos con historia".

Carlos “Chino” Domínguez a lo largo de su trayectoria como fotógrafo fue fiel testigo de una serie de acontecimientos sociales y culturales que capturó con su inseparable cámara “Nikon” (de Sony) diferentes hechos como el nacimiento y la caída de la aristocracia limeña, los años del ritmo bailable “Mambo” del músico cubano Dámaso Pérez Prado, asimismo la proliferación de las barriadas en los llamados pueblos jóvenes, la vida bohemia de todos los personajes ligados al arte y la música criolla,  la cruda realidad de la mendicidad infantil reflejada en la muerte del niño apodado “Petizo” en la Plaza San Martin, el surgimiento del fenómeno ambulatorio; es decir todos los acontecimientos que hemos vivido los peruanos fueron captados por la cámara fotográfica del “Chino” Dominguez.

El “Chino” durante su trayectoria profesional  trabajó en diversos medios de comunicación como diarios y revistas, tanto nacionales como extranjeras en su calidad de jefe de fotografía y colaborador gráfico.

En su dilatada carrera profesional con más de 50 años de amplia labor periodística y fotográfica logró reunir un archivo personal alrededor de más de un millón de negativos que forman parte de la historia gráfica a nivel nacional e internacional.

Obviamente que en su larga carrera profesional tuvo más de una frustración como fotógrafo, en una ocasión tenía que terminar una crónica con su alumno y colega Eloy Jáuregui quien tenía casi terminado el texto y faltaba la foto del Chino, referente al legendario Teodoro “Lolo” Fernandez, quien estaba internado en la Maison de Santé en estado grave.

Al regresar de la Clinica, un tanto entristecido contó:

“Estuve haciéndole la guardia desde las ocho de la mañana del viernes. El cuarto 203  permanecía cerrado y solo un médico ingresaba de rato en rato. Por momentos la señora que decía ser la esposa de Lolo se paraba desafiante en la puerta y me observaba con cara de pocos amigos. Pero se descuidó e ingresé rápidamente.

Mi cámara “Nikon” había permanecido oculta debajo de mi casaca marrón. Y ahí estaba el hombre con un pijama que seguramente fue verde cuando recién la compraron y que ahora lucía triste y casi irreconocible, como el hombre que lo portaba y que está intentando caminar sostenido por un armatoste de fierro.

Quise tomarle la foto pero el aspecto de este hombre me rompió el corazón. Estaba demacrado con unas sondas que le ingresaban por las fosas nasales. Ya casi no tenía cabellos y su rostro tenía un color cenizo. Me miró con la vista perdida, balbuceó algo incoherente y volteó la cara.

Quedé petrificado en el preciso momento en que los vigilantes ingresaron raudos para expulsarme cuando yo les iba explicando que no entendía cómo aquel ídolo nacional se encontraba en el tal estado. Salí o mejor dicho me sacaron. Afuera había una conferencia de prensa donde los médicos de la clínica y su esposa anunciaban que el gran Lolo Fernández  era un flamante socio del “Club de la salud”...

Carlos “Chino” Dominguez es considerado como el mejor reportero gráfico del siglo XX en el Perú. La Universidad Alas Peruanas  adquirió su voluminoso archivo para su rescate y conservación, ya que es el único archivo fotográfico que guarda fotografías inéditas de diversos personajes del mundo político, social, musical y cultural.

Sus fotográfias han sido expuestas en la Unión Soviética, España, Cuba, Perú y Suiza.

Carlos “Chino” Dominguez  en realidad era un hombre muy temperamental y muy independiente en su trabajo y firme en su convicciones. En una oportunidad le preguntaron; a usted lo han botado alguna vez por man­te­ner su opinión? y respondió lo siguiente:

“Yo los mando al dia­blo....Cada vez que entraba a tra­ba­jar siem­pre entablaba rela­ción con los due­ños. Ellos me acep­ta­ban por la cali­dad de tra­bajo que tenía, por que sabían que ven­día. Pero cuando ellos que­rían utilizarme, yo no atracaba...

A Luis Miro Que­sada de la Gue­rra, en esa época yo era jefe de foto­gra­fía del Comer­cio Gráfico.

En una oca­sión se cele­braba el cum­plea­ños de Haya de la Torre, con gran­des mar­chas. Y yo tenía una enamorada en el APRA, enton­ces yo me acerco a darle un beso y alguien tomó una foto­gra­fía. Esa foto­gra­fía llegó a manos del direc­tor del dia­rio María Jesús Orbe­goso y esta la envío a Luis Miro Que­sada.

El Comer­cio no acep­taba, ni acepta que entre sus tra­ba­ja­do­res haya siquiera sim­pa­ti­zan­tes del par­tido aprista. Luis Miro Que­sada me mando a lla­mar y al pasar a su ofi­cina me detuvo. Casi estaba en el umbral de la puerta y desde su sillón me pre­guntó ¿Ud. es aprista o no es aprista? Le dije que yo hacía un tra­bajo perio­dís­tico. Sólo me dijo: Pasa por caja. Yo lo mandé al dia­blo y me fui”...

“En otra oca­sión Yo tra­ba­jaba en Siete días del Perú y del mundo un suplemento de la prensa y el dueño era Filo Bel­trán. El entra un día y me dice: Oiga Domín­guez, ud. cobra mucha plata por tra­ba­jar acá. Yo me traigo un fotó­grafo nor­te­ame­ri­cano y me cobraría menos. ¡Traiga a quién quiera! Le dije y me largue...

Defiendo bas­tante mi inde­pen­den­cia perio­dís­tica, en 55 años he man­dado al dia­blo a la mayo­ría de directores”...

Carlos “Chino” Dominguez es parte de la llamada “Guardia Vieja” de los periodistas que son recordados con respeto, durante toda su carrera; laboró como Jefe de Fotografía de diversos medios de comunicación, siempre trabajó con autonomía su lente se mantuvo libre y veraz. Nunca cambió la realidad para generar más ventas, tampoco sucumbió ante las tentativas comerciales.

Preguntado en su día, que será de su archivo en el futuro, respondió lo siguiente:

Con el correr del tiempo me he dado cuenta que lo que tenía era una forma de memoria de este país. Los problemas sociales, políticos, golpes de Estado, deportes, las cárceles del Perú (...). Yo no quiero que este material de 60 años de trabajo se vaya a perder, muy poca gente sabe la importancia de un archivo. Las próximas generaciones lo sabrán.

Ahora estamos, mis hijas y yo, en pleno proceso de ordenar, digitalizar y agregar leyendas para enriquecer el material. La Universidad Alas Peruanas lo tendrá después. Eso es lo valioso de este tipo de memoria. Alan García me puso cuando publiqué mi primer libro, "la retina del Perú", Pablo Macera, dijo que yo era "los ojos de la historia".

Al “Chino” Dominguez le preguntaron si estaba conforme con su trabajo como fotógrafo y periodista, y respondió;

Yo te diría que en parte, porque lo que yo he fotografiado, nadie lo ha solucionado. Ningún gobierno. Todos esos niños que yo he fotografiado hace 60 años, deben tener 70, y este país sigue igual. La educación está por los suelos, todo lo demás es pura historia, puro cuento.

Las mías son fotografías básicamente en blanco y negro, las que no han visto son en color, esa parte de los detalles, la más íntima. Me decían mucho que solo tomaba fotos en blanco y negro, y yo respondía que el Perú es un país en blanco y negro...

Particularmente tuve el honor de conocer a Don Carlos “Chino” Dominguez desde mi niñez, ya que era muy amigo de mi padre, en varias oportunidades fue con su inseparable cámara “Nikon” a casa de mi padre y tomó algunas fotos que figuran en su amplio archivo.

Hace algunos años cuando yo vivía en Madrid (España) conversábamos por teléfono acerca de hacer una Exposición de sus Fotografías por medio de la Asociación Felipe Pinglo Alva que yo había fundado; y él estaba muy animado y con toda la disposición.

Cuando vine a Lima con ese propósito me apoyó en todo lo que pudo. Incluso él mismo habló personalmente con el Rector de la Universidad Alas Peruanas para que pueda autorizar la difusión de sus fotos en el proyecto, debido a que él ya había vendido todo su archivo a dicha Universidad.

Gracias al invalorable apoyo de Carlos “Chino” Dominguez  (con sus fotos) y de mi otro buen amigo el extraordinario artista plástico peruano Óscar Allain Cottera (con sus pinturas) ese proyecto se concretó. “La Exposición de Fotografía y Pintura de la Música Criolla del Perú” se presentó en las ciudades de Madrid (España) y Berlin (Alemania).

Lamentablemente en Lima (Perú) debido a la incomprensible burocracia de nuestras autoridades culturales, aún no es posible realizarla. El proyecto se había presentado al Ministerio de Cultura y a la Municipalidad de Lima. Pero por falta de gestión, cambio de autoridades, etc, etc; sigue pendiente.

Incluso tenemos la Carta actualizada de la Universidad Alas Peruanas que nos autoriza a difundir las fotos del Chino... Dios mediante

Sus últimos años de vida los transitó con un mal que lo obligaba a someterse a diálisis tres veces por semana, ingresó el 31 de enero al hospital de EsSalud con un cuadro de anemia severa producto de las enfermedades que padecía, su salud se estabilizó al inicio, luego fue decayendo después de ser internado en el hospital Guillermo Almenara a causa de una insuficiencia renal crónica y una fibrosis pulmonar.
Falleció el (17/02/2011).

Sus restos fueron velados en el Salón Velatorio Carmelitas, situado en la avenida Paseo de la República 6045, San Antonio (Miraflores) y sepultado en el cementerio Mapfre de Huachipa.

Carlos “Chino” Domínguez  sin duda ninguna fue un “Maestro del Fotoperiodismo” , periodista entrañable que convirtió la fotografía en protagonista. Realmente retrató con su lente genial, con su precisa puntería y habilidad la historia de nuestro país. Es considerado el mejor fotógrafo del siglo XX en el Perú.

Nos deja en el recuerdo su temperamento rebelde, su contagiante picardía, su forma un tanto pausada de contar sus innumerables  anécdotas, su inseparable cámara “Nikon”que era como su sello de identidad, y lo más importante sus consejos y enseñanzas, acompañados de su transparente amistad. Un verdadero maestro de la fotografía y de la vida.

Bendiciones para todos.






lunes, 18 de mayo de 2020

Óscar Avilés Arcos

Esta semblanza es para referirme al principal referente de la guitarra en el Perú. Óscar Guillermo Avilés Arcos. Nació  en El Callao. Calle Zepita 653 (25/03/1924)-(05/04/2014)Sus oí padres fueron: Don José Lizandro  Avilés Cáceres y Doña Angelina  Arcos Galván ((Chile). ​ Su padre emigró  de Tarapacá hacia Chile,  (Por el Conflicto bélico) había publicado en ese país el Álbum gráfico de Iquique: (1918) fue un destacado fotógrafo. A su regreso al Perú la familia Avilés Arcos se afincó primero en Arequipa, donde Don José puso un estudio de fotografía; posteriormente se trasladó al puerto del Callao.

Don Oscar Avilés Arcos tenía 6 hermanos: Alberto (nacido en Chile), Fernando (nacido en Arequipa y fallecido de niño), Carlos, Olga, Enrique e Irma. 

Desde niño mostró sus inclinaciones por la música con especial predilección por “La guitarra” debido a que su padre tocaba  este instrumento por afición y cantaba en reuniones familiares, incluso inicialmente su padre tenía cierta reticencia por la inquietud del niño, con el tiempo se dió cuenta de las condiciones innatas de su hijo y se propuso apoyarlo, y le obsequió su primera guitarra cuando tenía (8 años) de edad, su abuela materna (Carmen) lo inició en los primeros acordes.

Sus estudios primarios los realizó en el Colegio Salesianos (Breña) y los secundarios los alternó en los Centros educativos Francisco Bolognesi y en el Colegio Moderno (Callao). Estudió clases de guitarra durante 2 años con el maestro del Conservatorio Nacional de Música Juan Brito, (1936 y-1938).

En su juventud  ya se había hecho conocido en el Barrio de Breña, por su “habilidad” en la ejecución de la guitarra. Cuando contaba con 15 años de edad, Rosita Dolores Ascoy Villón (Dúo La limeñita y Ascoy, con su hermano Alejandro) acudió a su casa a buscarlo para contratarlo para una gira musical. Con veinte años de edad continúa recibiendo clases de guitarra con el maestro Isidoro Purizaga para lo cual iba dos veces por semana a su casa, en el distrito del Rimac (cerca al templo San Lorenzo). 

En una oportunidad le preguntaron a Don Óscar donde vivió su infancia, y respondió lo siguiente:

Yo nací en la sexta cuadra de la calle Zepita. Luego, meses después mi padre se trasladó con toda la familia a una casa que tenía en la Avenida Bolivia, en Breña, entonces conocida como Chacra Colorada. Ahí pasé gran parte de mi niñez. Yo estudiaba en el Salesiano y mis hermanos mayores en el colegio Nuestra Señora de Guadalupe. Y mi padre en la casa de numeración 930 había puesto un laboratorio cinematográfico, porque mi padre fue un enamorado de la fotografía...

Decía que a los 10 años (según propia versión) ya dominaba su instrumento y con su amigo Augusto Ego Aguirre, solían presentarse en la Hora Infantil de Radio Internacional. Ambos eran vecinos de Breña. Don Óscar (Av.Bolivia) y Ego Aguirre (Jirón Recuay) cuando era conocida como (Chacra Colorada). Con el correr de los años al lado de Luis Sifuentes conforman el Trío "Los Chamacos",

Cabe resaltar que tanto Augusto Ego Aguirre Poggi, compositor de valses como (Tormenta, Maldito amor, entre otros) y talentoso guitarrista ejecutando los ritmos como (Fox trot, Swing, Charleston), así como Luis Sifuentes (voz) viajaron muy jóvenes por un tiempo a Buenos Aires (Argentina). Con el nombre "Los Caballeros de la Canción Criolla". En dicho país grabaron para el Sello Odeón, con el apoyo del compositor peruano Jorge Huirse, valses como “Bouquet” (Felipe Pinglo) “El árbol de mi casa” (Salvador Oda) entre otros.

El año (1942) Don Óscar solía presentarse con sus hermanos Alberto, reemplazado por (Enrique) Olga e Irma “Los hermanos Avilés” al programa radial “Radio Mundial”. Situado en la Cuadra Siete del Jirón de La Unión. 

Posteriormente  Don Óscar integra el grupo de cuerdas “Núñez, Arteaga y Avilés“, participan y ganan el concurso radial del diario “La Noche” organizado por el periodista Roberto Nieves. a raíz del cual se le comenzó a llamar "La Primera Guitarra Criolla del Perú".

Sobre esta denominación comentó lo siguiente: "El reconocimiento tiene un gran significado para mí porque no hubo jurado, sino fue el público quien eligió".

Sobre su particular estilo de tocar la guitarra comentó lo siguiente: Yo introduje en la música criolla las notas agudas de la guitarra. Antes solamente eran bordones, notas graves. La afinación era Re, La, Mi y Mi, Si, Sol las notas agudas. Bajando las manos podemos encontrar notas agudas hasta el inicio de la caja armónica. Para mí eso fue muy valioso porque me abrió puertas y lo importante creo que fue el seguimiento que hicieron otros de esto, todos siguieron con (mis) notas agudas”, dice Avilés.

Aurelio Collantes en su libro “Historia de la canción criolla” Ediciones populares. (1966) destaca que Óscar Avilés fue puntero del famoso trío de cuerdas: Avilés, Núñez y Arteaga y dice: “Avilés siente y expresa lo que toca. En todo ello estriba una suma de cualidades: sonido propio, poder sobre el instrumento y documentación musical”...

Se dice que hizo amistad con Carlos “Peluca” Belaunde cuando en su juventud vivió en  el Barrio de La Victoria (Huascarán) y posteriormente conoció e hizo amistad con la familia Leturia.

El año (1946) Conjuntamente con Miguel Paz, Oswaldo Campos y Panchito Jiménez, forma parte del Conjunto Criollo “Los Trovadores del Perú”. Integrado inicialmente por Javier González que se apartó del grupo.

Entre los años (1947 -1952) conjuntamente con Alejandro Cortéz y su fundador Augusto Ego Aguirre conformó el Trío “Los Morochucos”. Debo precisar que después de algunos años Luis Sifuentes falleció en la ciudad de Buenos Aires (Argentina). Debido a este lamentablemente suceso Ego Aguirre regresa a Lima y lo reemplaza con Dante Miller (Voz y Contrabajo) y forman Dúo.

En la ciudad de Lima ya había otra importante agrupación criolla, "Los Chalanes" de Lorenzo Humberto Sotomayor, José Ladd, Ernesto Samamé, Samuel Herrera, Manuel Campos, Gonzalo Barr, y cuya primera voz era nada menos que (Alejandro Cortés) y que debido a una crisis de salud abandonó el grupo.

Cuando el gran cantor Alejandro Cortés Seminario (cantor de tangos) se recupera totalmente de la dolencia que lo alejó de "Los Chalanes" es convocado por Augusto Ego Aguirre y forman un “Dúo” que en realidad dura poco tiempo.

Debido a que en ese entonces estaban de moda los tríos, Augusto Ego Aguirre quiso formar uno, y para tal fin convoca a un primer guitarrista llamado José "Pepe" Cordero, quien realmente estuvo poco tiempo.

Posteriormente Augusto Ego Aguirre convoca a Oscar Avilés Arcos y conforman el tan ansiado trío que luego de varios ensayos se presentan por primera vez en Lima (Boite Embassy) que fuera un centro nocturno por la Plaza San Martín. El popular y reconocido locutor peruano Armando Ortiz Lambert después de esa auspiciosa presentación los bautizó como “Los Morochucos”... Quienes realizan diversas presentaciones y hacen importantes grabaciones con gran repercusión.

El año (1952) Don Óscar, crea su Academia de guitarra, para ese propósito habilita un espacio del estudio fotográfico que le otorga su padre, situado en la Calle Boza 870 (Jirón de la Unión).

Se casó el (8/12/1957) con la joven Dama, Lucy Valverde Lynch, hija de José Raymundo Valverde Allende, asiduo concurrente del Centro Musical Felipe Pinglo Alva. Con ella tuvo dos hijos: Oscar Raymundo y Lucy. Tuvo tres hijos más de un compromiso anterior: José, Gustavo y Ramón.

El año (1956) Óscar Avilés Arcos creó y fue Director musical (Primera guitarra) del Conjunto “Fiesta Criolla”. 

Para formar este Conjunto convoca algunas amistades como al cantante norteño Francisco Julian “Panchito” Jiménez Fernandez, (primera voz) quien había retornado de Bolivia con el grupo “Los Trovadores del Perú”. Asimismo a Humberto “Oiga” Cervantes, (segunda voz y guitarra), quien anteriormente con Julio Mori y Samuel Herrera integró la orquesta (Aleluya Jazz) de Laureano Martinez Smart, asimismo con Miguel Angel Sánchez, Juán Peroné y Miguel Paz, integraban "Los Trovadores Limeños" y habían regresado de Buenos Aires (Argentina) grabando con marcado éxito los valses del compositor chalaco (Manuel Raygada Ballesteros) “Mi Perú” y “Así era ella”  (Disco de 78 RPM). 

Igualmente convoca a Pedrito Torres (castañuelas) y Arístides Ramírez (Percusión).  Adicionalmente a Nicomedes Santa Cruz Gamarra. Realizando sus primeras presentaciones en “Radio El Sol”.

El reconocido compositor  Mario Cavagnaro Llerena era su manager personal y también Director Artístico de la Disquera (Sono Radio) donde graban sus primeros éxitos.

Don Óscar Avilés Arcos debido a sus logros artísticos y musicales tenía legítima y marcada expectativa por hacerse cargo de la dirección artística de la disquera Sono Radio. 

Obviamente para lograr sus proyectos personales como guitarrista, compositor, arreglista, cantor y productor discográfico no se encontró con un “Camino de rosas” y como consecuencia de ello tuvo algunas discrepancias con otros importantes personajes del mundo de la música criolla.

“Un día recibe la llamada del gerente general de Sono Radio, (Sr. Mendiburu) para tratar sobre el nombramiento de un Director Artístico (Puesto que aspiraba). Don Óscar se sorprendió y se decepcionó porque se había designado en ese cargo al compositor Mario Cavagnaro“, que pensaba era para él “...Esto generó cierta discrepancia entre ambos personajes.

Por otro lado su última grabación con la disquera la realizó con el Trío “Los Chamas” (Mini LP) de 8 canciones. Participando en la grabación del valse “El Huerto de mi Amada” con el siguiente elenco: Óscar Avilés Arcos (primera guitarra), Oscar "Pajarito" Bromley (primera voz) y Washington Gómez (segunda voz y guitarra), lo que causó el reclamo y malestar de Rolando Gómez  (primera guitarra y co fundador de Los Chamas)...

Al poco tiempo y después de casi dos años, se separó del grupo ”Fiesta Criolla” así como de la compañía discográfica  (Sono Radio) para trabajar como “Director Artístico “ de la disquera (Iempsa). 

Los integrantes del Conjunto “Fiesta Criolla” déciden continuar trabajando con la disquera y convocan como primera guitarra a Roberto Velasquez y eventualmente cambia la percusión con Juan (Chinoco) y Reynaldo (Canano) Barrenechea, así como en (Castañuelas) con Ernesto (Suda pisco) Samamé. Este último grupo graba casi el (70%) de la producción musical del Conjunto Fiesta Criolla. Asume la Dirección musical Humberto Cervantes quien se mantuvo en esa condición durante varios años.

Entre los años (1958-1970) Don Óscar Avilés en su calidad de Director artístico de (IEMPSA) decide acompañar instrumentalmente a todas las nuevas contrataciones de la disquera. Las grabaciones relacionadas con la música criolla en las cuales participó como Director Artístico productor y guitarrista son innumerables. Para ese propósito trabajaron bajo su dirección musical en la disquera guitarristas como Alberto Urquizo Lanegra, José (Pepe) Torres Ventocilla, Enrique Avilés Arcos, Victor Reyes entre otros.

Posteriormente la disquera contacta con los integrantes del trío “Los Embajadores criollos” considerados por muchos años como “Los ídolos del Pueblo con la finalidad de potenciar y relanzar su trabajo musical. Óscar Avilés pasa a producir, dirigir y hacer los arreglos de varios temas como Lucy Smith, El Rosario de mi Madre, Tu Culpa (Tronco seco) entre otros, el trío prácticamente pasa a ser un cuarteto. 

Rómulo Varillas, ex director musical del trío, no estaba de acuerdo que Alejandro Rodríguez, pieza fundamental en su proceso inicial, tenga que compartir espacio con otra primera guitarra, incluso el de no aparecer en algunas grabaciones. Con el tiempo las relaciones entre los integrantes del grupo se fueron deteriorando y Rómulo Varillas, que anteriormente era el encargado de seleccionar sus temas, dirigió su atención a otros proyectos personales y paulatinamente se va alejando del grupo y forma el dúo ”Los compadres” con el gran Fernando ”Chino”Loli Huambachano. Posteriormente con Miguel Cueva Cabrejos y finalmente realiza su trabajo musical por su cuenta...

Por su parte Don Óscar Avilés viaja a Brasil y graba la colección "Valses Peruanos Eternos", en dos volúmenes acompañado por la Orquesta de Augusto Valderrama. 

El año (1996) con la señora Alicia Maguiña Málaga realiza una producción musical que incluye algunos temas de la cantautora y de otros compositores y graban  (Juntos I y II) realizando giras a diversas provincias.

Alicia Maguiña después de realizar este trabajo musical dijo lo siguiente: “Oscar Avilés es un iluminado. Siempre seguí su trabajo musical y soy conciente de su importancia para nuestra cultura”.....

En el año (1968) Don Óscar concreta su trabajo musical iniciado varios años atrás acompañando con su guitarra a la señora María Isabel (Chabuca) Granda Larco, con un LP de título “Dialogando” con diez temas compuestos e interpretados por la cantautora, siete temas interpretados por la cantante Fetiche, estos fueron registrados el año (1985) en un disco de diez canciones que en aquel momento se editó bajo el titulo “Homenaje a Chabuca Granda”. De aquel trabajo musical (IEMPSA) escogió  siete temas y los agregó a la reedición en CD de “Dialogando” (1992). 

Sobre su trabajo musical con Maria Isabel Granda Larco, Don Óscar comentó lo siguiente: “Chabuca le cantó a las cosas que todos amamos. Nos volvió a la realidad de algo encantador como fue la vieja Lima, los antiguos señores, los rincones sin ocasos. Aparte de su obra como compositora fue una intérprete eminente. Sin tener en cuenta su voz que era limitada, nadie argumentó mejor las canciones… 

Por su parte la señora “Chabuca” Granda  sobre Avilés dijo lo siguiente: “El vals se hubiera muerto de tundete, si no fuera por Óscar Avilés”.

Esta última afirmación respetuosamente pienso que no fue una frase afortunada ... El mismo Don Óscar respondió: Lo tomó como un halago.. 

Las razones las doy en el texto “El golpe Abancay” (La forma de tocar la guitarra en La Victoria). Que figura en el libro “Origen ritmos y controversias de la música criolla del Perú”...

En otras ocasiones he comentado que desde niño (8 años) acompañaba a mi padre al Centro Musical Felipe Pinglo Alva  (Av. Abancay) por que él era concesionario del club.

Recuerdo que aproximadamente  (7.00 p.m) antes de llegar al Club, íbamos a la casa de la entrañable Rosa Amelia Leturia Almenara (Tía Amelia) en (Jirón Saenz Peña 156 La Victoria) para recoger tres ollas (Frijoles canario, arroz graneado  y asado) y un Tazón (Salsa criolla) que preparaban deliciosamente mis primas Elsa Rosas Leturia y Gina Malasquez Leturia. Resulta que allí frecuentemente se encontraban “Jaraneando” haciendo la previa para ir al club, Ricardo “Curro” Carrera, Humberto “Oiga” Cervantes, Fernando “Chino” Loli, Fernando “Mano corta” Hurtado, Óscar Avilés Arcos, y otros más.

Cervantes (Gran repentista y ocurrente) le gritaba a la tía: “Amelia..Sal de mí..Sal de mí, en la cocina”  Don Óscar replicaba “Amelia..Sal de mí también “... Al parecer se aseguraban la comida  antes de ir al club...

Allí empecé a conocer a todos esos grandes personajes incluido Don Óscar Avilés, que con el transcurso de los años muchos de ellos siempre me permitieron  acompañarlos en su mesa de algún Centro Musical, siempre sentí respeto y cariño por ellos, tal vez por ser amigos de mi padre.  

También me sentí acogido por ellos, tal vez por ser hijo de “Alfredo” o tal vez por mi edad, o por que en realidad iba a (trabajar) de amanecida apoyando a mi padre. Por que allí no entraban niños, de hecho el único era yo...Eso sucedía todos los días viernes durante varios años. Luego continúo en el Centro Musical Domingo Giuffra...

En la década de los años 1970 Óscar Avilés Arcos formó un dúo con Arturo "Zambo" Cavero Velasquez, además contó con la colaboración del compositor Augusto Polo Campos, quien compuso varios temas con mensajes nacionalistas a pedido exclusivo del gobierno militar del general Juan Velasco Alvarado y que tuvieron gran aceptación.

En el Gobierno militar de Francisco Morales Bermudez, el compositor Augusto Polo Campos fue contratado nuevamente y continúa con esa línea y compuso entre otros temas un valse Nacionalista titulado “Contigo Perú” (1977) que al día de hoy se considera un segundo “Himno nacional ” este tema fue popularizado por las voces de Arturo Cavero Velásquez y la guitarra de Óscar Avilés Arcos.

Evocando aquellas épocas del Centro Musical Felipe Pinglo, recuerdo que en ese entonces los jóvenes valores tenían que esperar hasta altas horas de la noche para participar con los “Bravos”... Es el caso puntual de Arturo “Zambo” Cavero. En realidad es el maestro y “Peso pesado” del Felipe Pinglo Don Fernando “Chino” Loli Huambachano (Gran cantor y guitarrista) quien lleva de la mano al joven Arturo Cavero Velásquez (sobrino dé Alfredo Leturia) y quien actuaba musicalmente con él. 

Don Óscar Avilés es quien lo capta y posteriormente graba con el “Zambo” Cavero... Ahora ya sabemos lo qué pasó...

Durante su exitosa y dilatada trayectoria musical Don Óscar Avilés, grabó un Disco personal (Guitarra y voz) “Sólo Avilés” donde interpreta temas como Ausencia, Perdón, Pamela, El cucuneo, entre otros. También compuso y grabó algunos temas donde destacan “Canto a mi tierra”, asimismo grabó con muchos y reconocidos artistas criollos entre ellos Maria de Jesús Vásquez, Eloísa Angulo, Cecilia Bracamonte, Zoila Zevallos, Lucila Campos, Los Hermanos Zañartu, Los Hermanos García, Los Ases del Perú, Los Hermanos Catter, Luis Alva (Tenor), acompaño los versos del actor Luis Álvarez, (Viva el Perú Carajo), la española Gabriela,  las cubanas Olga Guillot y Xiomara Alfaro, el argentino Leo Marini, entre otros.

En la larga historia musical de Don Óscar Avilés Arcos como productor, arreglista, cantor, compositor, guitarrista y difusor de nuestra música criolla ha recibido varios “Discos de Oro“ por sus ventas discográficas y merecidas distinciones y reconocimientos.

En (1987) la Organización de Estados Americanos lo distinguió con el título de “Patrimonio Artístico de América” junto a otros artistas peruanos como Maria de Jesús Vásquez, Arturo "Zambo" Cavero, Luis Abanto Morales y Augusto Polo Campos.

Igualmente el Ministerio de Educación le otorgó las "Palmas Magisteriales".

En (1995) El Municipio del Callao le otorga el nombre de Oscar Avilés Arcos a la calle (Jirón Zepita) y colocó una placa recordatoria en el exterior de la casa donde nació.

En el año (2000) La Universidad Nacional Mayor de San Marcos le otorga la distinción como “Doctor Honoris Causa” el más alto título académico que otorga esta casa de estudios, en honor a su reconocida trayectoria musical.

En el  año (2005) recibió la Medalla “Ciudad de Lima” otorgada por el alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio en reconocimiento a su trayectoria artística.

Entre otras de sus actividades musicales, produjo y dirigió el programa de radio titulado "La Hora de la Tradición" que se difundió en varias emisoras radiales que últimamente era conducido por Guillermo Rosemberg Gonzales. 

Igualmente en su última etapa musical condujo el programa radial en Radio Nacional del Perú "El Oscar del Criollismo".

Óscar Avilés Arcos fue muy cercano a la familia Leturia, habiendo compartido con los hermanos Víctor, Alberto (Hormiga rubia) y especialmente fue predilecto amigo de mi padre Alfredo. Cada vez que se animaban a “Poner un valse” juntos, (Voz y Guitarra) eran un espectáculo irrepetible. Se saludaban por el apellido materno.... Alfredo lo veía y le decía: “Arcos”.. y Óscar respondía: “Almenara”... Recuerdo cuando mi padre falleció Don Óscar llegó sólo al velorio para  despedirlo. Conversamos largo rato de sus innumerables anécdotas que vivieron juntos, cuando se retiró me abrazó muy fuerte,  como despidiéndose de su amigo Alfredo…

Fueron socios fundadores y los máximos referentes del Centro musical Domingo Giuffra, club que forjaron en memoria del referido ciudadano italiano que albergara a todos los criollos y futbolistas del club Alianza Lima en su trastienda ubicada entre las avenidas Manco Capac y 28 de Julio (La Victoria).

En una oportunidad le preguntaron a Óscar Avilés: De los tantos bohemios cantores que usted conoció, con quién le hubiera gustado grabar y no lo hizo ?...Respondió: Con Alfredo Leturia Almenara.

Sobre su relación con los futbolistas aliancistas, (siendo Don Óscar acérrimo hincha del club Atlético Chalaco) del Callao, respondió lo siguiente:

Alejandro (Villanueva) era mi amigo. Recuerdo que un día nos metimos una borrachera. Tanto celebramos que al día siguiente los dos amanecimos en una cuna doblados, ja, ja, ja. Los aliancistas eran tremendos. Cuando jugaban Alianza Lima y Alianza Atlético ambos se mataban en la cancha, pero luego armaban unas jaranas interminables. Mi compadre Juan Valdiviezo era terrible”…

Particularmente pienso que Don Óscar Guillermo Avilés  Arcos nació con condiciones innatas para la ejecución de la guitarra, para ser el “Elegido” entre todos los guitarristas peruanos y que  impuso su sello propio muy marcado, que simplemente lo hace único en el género criollo.  Por su estilo calmado pero sonoro  y los “Silencios” que quedaban muchas veces en suspenso,  para no tapar la voz del cantor permitiendo pueda ser escuchado y que a él; le permitía lucir su toque. Además alternó y acompañó en la guitarra a los mejores cantores de la época.

El mayor mérito de Don Óscar Avilés Arcos, si nos referimos exclusivamente a los guitarristas es que alternó con los mejores exponentes de su época como Don Eduardo Márquez Talledo, reconocido compositor y destacado profesor de guitarra, Armando “Canilla” Salazar virtuoso ejecutor de este instrumento, Ricardo "Curro" Carrera Saldivar, (gran cantor) “Rey del bordón y del ritmo” Carlos Montañez excelente guitarrista. 

Alternativamente aparecieron otros grandes guitarristas con estilos muy particulares y "Limpios" en su ejecución como Augusto Ego Aguirre quién se encarga de realizar algunas memorables introducciones de valses criollos con los “Morochucos”. También tenemos que mencionar a los maestros de la guitarra como Vicente Vasquez Diaz (hijo de Porfirio) considerado el mejor ejecutor de guitarra en "Bordones de Marinera" Fernando "Chino" Loli, Huambachano (gran cantor y mejor ejecutor de guitarra), asimismo el maestro Adolfo Zelada Arteaga, extraordinario guitarrista que realiza importantes innovaciones en la ejecución de todos los géneros musicales de este instrumento. Rufino Jesús Ortiz Estrada, gran guitarrista conocedor de varios géneros, Carlos Hayre Ramirez, reconocido estudioso de la música criolla y maestro en su ejecución, Máximo Davila Farfán, uno de los mejores creadores y maestro en la improvisación musical, Julio “Chavo” Velásquez “Guitarra mayor”, Alberto Valdivia Molinero gran conocedor de la guitarra criolla, Rafael Amaranto virtuoso en su ejecución, José "Pepe" Torres Ventocilla, profesor de música criolla y concertista de guitarra, entre otros.

Cabe destacar que todos estos guitarristas imprimieron un estilo "Diferente" en la ejecución de dicho instrumento musical, realizando bordones, escalas y armonias cadenciosas con un "Sabor y Quimba" particular a los ya conocidos en la época, donde el "Silencio o Pausa" caraterizaba al ejecutor. 

Sin embargo todos los guitarristas antes mencionados le guardaban profundo respeto a Don Óscar Avilés, incluidos cantores, compositores, poetas, etc. Quienes reconocían su capacidad artística y creativa, incluso hasta le dedicaron en vida  canciones como “Dedos brujos” (Buenaventura Muñoz Mejia), o cuartetas:

Porfirio Vásquez Aparicio  (Padre de los Ritmos Afroperuanos)

“Cantaron una jarana, San Pedro dijo: quien es ? Y el Padre eterno responde: Ese es Óscar Avilés”...

José Durand Flores: (Investigador de nuestro acervo literario musical) 

“Nos mandan de cinco tres, según toque de campana, es que nos llama a jarana, el gran Óscar Avilés”...

Juan Urcariegui García.  (Reconocido decimista y recitador).

“A los ocho años de edad, pulsa un niño la guitarra con talento, arte, garra y con mucha habilidad. Su manera de tocar gusta y convence a la vez, y algunos años después alguien pregunta “¿quién toca?” y le responde mil bocas “toca Oscar Avilés”..

Es importante mencionar que en los trabajos de investigación musical que realizan los autores, obligatoriamente tienen que precisar los géneros en los que destacan los artistas o músicos. En el caso puntual de la guitarra peruana hay diversos géneros musicales, pero destacan con mayor nitidez la guitarra andina (donde sobresale Don Raúl García Zárate) y la guitarra criolla y sus referentes.

Si tuviera que definir sólo un referente en la guitarra peruana pienso que por lo que significa Don Óscar Avilés Arcos en la historia musical de la guitarra en el Perú. Sin ninguna duda se lleva "Las Palmas" de lejos; por su trascendencia, por su personalidad, por su trayectoria artística y musical, por compartir con los personajes más relevantes de la historia musical de nuestro país. Por su inconfundible "Estilo" que marcó toda una época. Por su cariño defensa y respeto a lo nuestro y por el Legado que nos deja a todos los peruanos.

Particularmente he conocido a grandes cantores, guitarristas, percusionistas, decimistas, poetas y compositores como Pedro Espinel Torres y Pablo Casas Padilla (sólo por nombrar dos), entre otros. 

En todo ese tiempo he vivido y bebido de la auténtica fuente del criollismo, he visto y escuchado de lo bueno y de lo malo sin preguntar mucho..Aprendimos de los “Viejos” a “No hacerle fiesta a nadie”... A respetar a todos, “cuando” te respetan...A “No mendigar aplausos ni favores de nadie”... Y también como no, a reconocer,  respetar y difundir la trayectoria de personajes como Don Óscar Avilés Arcos, por ser quien es, sin duda ninguna el “Máximo referente de la guitarra en el Perú“

Con Don Óscar he tenido muchas anécdotas relacionados con en el tema de la música, peñas y jaranas, pero recuerdo una con afecto. “En una época mi padre trabajaba en la (Junta de obras públicas del Callao) como encargado del sector de Estructuras Metálicas, y él ”algunas veces” iba vestido de traje y corbata (yo tenía 14 años de edad, y era su ayudante). Resulta que iban a buscarlo al final de la jornada Don Óscar Avilés, Humberto Cervantes, Reynaldo Barrenechea, Pancho Lopez y el tío Richi Richi, (gran personaje chalaco). Para que yo me vaya tranquilo a casa Don Óscar le decía al tío Richi “Oiga dele pues su propina a mi sobrino” y el hombre era “Muy generoso”...Así que cada vez que mi padre iba con terno a trabajar, yo era el más feliz. Cuando ellos llegaban a buscarlo. Iba de frente a saludar a Don Óscar que era el que preparaba el terreno...Para la propina”..

Don Óscar Avilés Arcos falleció el (5/04/2014) en el Hospital Edgardo Rebagliati, donde estuvo internado desde el (29/11/2013). El velorio se realizó en el Salón Nazca del Museo de la Nación (San Borja) con la asistencia de diversas personalidades del arte y la cultura, fue enterrado en el Cementerio Baquíjano del Callao.

Siempre he vivido agradecido que personajes de la talla de Don Óscar Avilés Arcos, con quien he tenido muchas anécdotas que sería largo enumerar y a quien recuerdo con sincero afecto respeto y cariño, me hayan permitido  participar en sus tertulias y hasta compartir musicalmente con muchos de ellos, todos grandes personajes criollos..

Ahora que Don Óscar ya no se encuentra entre nosotros,  donde quiera que él estè; particularmente honraré su memoria y lo evocaré siempre con gratitud por el incomparable “Legado” que dejó, no sólo a sus hijos que con legítimo derecho heredaron y preservan con orgullo, sino para todos los que lo queremos bien.

Bendiciones para todos.