martes, 19 de mayo de 2020

Carlos “Chino” Domínguez

Uno de los personajes más relevantes de nuestra historia contemporánea es Carlos Dominguez Hermandez “Chino” Domínguez. (4/11/1933)-(17/02/2011). Nació en el distrito de Miraflores (Lima). 

Desde niño tuvo que ayudar en la economía del hogar y a los doce años ya trabajaba en la fábrica de cristales Ferrand, aunque ya tenía inclinaciones artísticas en su etapa escolar se inclina por la pintura y a los 13 años de edad participa en  un concurso y obtiene el premio al primer lugar por un “Afiche” que pintó para unos amigos, a pesar que su padre siempre le decía que “Los pintores eran muy borrachos, muy bohemios“, que mejor se dedique a la fotografía...

Con esa premisa lo lleva donde su amigo el fotógrafo japonés Antonio Noguchi que tenía su taller Foto Estudio "Venus", en el distrito de Surquillo, quien lo acepta como ayudante y le muestra, por primera vez, el mundo de la imagen impresa y le enseña la técnica del revelado y limpieza de negativos.

Por su interés en esta profesión postula y gana una beca para estudiar fotografía en el Instituto “Sandy” de la ciudad de Buenos Aires (Argentina) realizando sus prácticas profesionales en la Revista "El Gráfico", donde realizó coberturas de partidos de futbol al lado de Félix Frascara, de quien aprendiera a ver el fútbol, como reportero profesional. 

A los 19 años regresa a Lima. Al finalizar sus estudios en Argentina viajó a Chile, donde trabajó en la Revista "Ercilla", este medio estaba muy involucrado con los temas  de la denuncia social. 

En una de las tantas entrevistas que le hicieron al “Chino” Dominguez, fue preguntado si no hubiera sido fotógrafo que hubiera sido?

Respondió: Pin­tor, un gran pin­tor. Fue lo primero que hice. ¡Ahora ya no pinto nada! ni líneas. Era muy rápido dibujando.

El año (1954) regresa desde Chile a Lima (Perú) para trabajar como reportero gráfico en diferentes medios de comunicación como los diarios (Presente, Impacto, y La razón). 

Posteriormente trabaja como jefe de fotografía en los diarios El Comercio Gráfico, La Tribuna, y La Crónica.

Luego de un tiempo ingresa a la Revista “Caretas” donde labora por espacio de siete años, es allí donde adquiere relevante notoriedad por su habilidad para conseguir las imágenes más impactantes debido a que sus fotos estaban llenas de historias por si mismas, incluso podían prescindir de las textos escritos en la información. 

Sus fotos  creaban una relación y una conexión muy inteteresante con el lector, cada fotografía de un personaje, de la ciudad o cualquier acontecimiento en el mundo, lo convertía en parte de un hecho histórico, sea político, social, religioso, musical o cultural.

Se casó con la dama Antonieta Gamarra y tuvo cuatro hijos; Juan Carlos, Lina, Tania y Mary,

El año (1966) recibió el título de periodista profesional, como reportero gráfico por la Universidad de San Marcos (UNMSM). Donde estudió.

Un día le preguntaron..Cómo son los perio­dis­tas de ahora?

Hoy el perio­dista está acos­tum­brado a estar en el bal­cón de la noti­cia. Los perio­dis­tas no son malos, son pésimos...Hace veinte años que esta­mos viviendo lo peor del perio­dismo. El perio­dista actual no opina, el perio­dista cree opi­nar cuando lo que está haciendo es cum­plir órde­nes.

Provienen de los due­ños que no son perio­dis­tas. Son gente que usa este poder como una nece­si­dad polí­tica y comercial....

El año (1981) fundó la Revista “Talleres de comunicación”, igualmente funda el diario “La República” junto al periodista Guillermo Thorndike.

Realizó diversos viajes  por el mundo para cubrir los sucesos más relevantes para agencias internacionales de noticias y trabajar como colaborador especial de Prensa Latina.

Carlos “Chino” Dominguez en su larga y fructífera carrera profesional también pasó por los episodios más trascendentes y dolorosos de su vida, debido a los diversos acontecimientos en los que estuvo presente.

Como la tragedia que sufrió nuestro país en los años ochenta por el tema del terrorismo en el Perú, y en especial en la ciudad de Ayacucho, ciudad que se vió envuelta en las lágrimas de sus habitantes a consecuencia del ensañamiento y la violencia terrorista.

Ese drama lo llevó a la encrucijada de lidiar entre lo personal y lo profesional. Dónde comienza el trabajo del fotógrafo y dónde termina el ser humano que tiene frente a sí a un querido amigo como Jorge Sedano reportero gráfico que fue hallado muerto después de una intensa e incesante búsqueda entre otro de sus alumnos asesinados, en Uchuraccay.

También fotografió a nuestros compatriotas que murieron junto con Ernesto Rafael Guevara de la Serna, ”Che Guevara”  quien falleciera en La Higuera Vallegrande Santa Cruz (Bolivia) .

Igualmente estuvo presente en el despacho del ex presidente Fernando Belaunde Terry en el golpe de estado del General Juan Velasco Alvarado.

Estuvo en la ciudad de Santiago de Chile con el ex presidente Salvador Allende, durante el gobierno de la Unidad Popular.

Asimismo estuvo en la tragedia ocurrida el (31/05/1970) por un terremoto de magnitud 7.9 que remeció la región Áncash. La ciudad de Yungay (fue prácticamente borrada del mapa) por un alud de tierra y lodo.

“Se dice que nadie guarda fotografías en casa que retraten la tristeza, pero en el fotoperiodismo que nos muestra el “Chino” Dominguez, el dolor, la ansiedad,  la angustia y la pobreza son parte de la cotidianeidad, son la parte que no cambia”..

Carlos “Chino” Dominguez fundó el “Primer Taller de Fotografía Periodística” asimismo fundó la primera ”Fototeca de la Cultura” para el Instituto Nacional de Cultura del Perú.

Igualmente ilustró un sin número de libros y mediante su gran labor social mostró  al mundo la realidad peruana.

En el año (1983) fotografió como uno de los testigos del descubrimiento de las tumbas de los periodistas asesinados en Uchuraccay, cuando acompañó a la comisión que investigó el asesinato de los hombres de prensa.

El año (1988) publica una de sus principales obras ”Los Peruanos”. Hechos y fotos.

Ese mismo año recibió el Premio ” Fotografo del año”, del semanario (Gente).

El año (1991) Imparte una cátedra de fotografía en la Universidad Particular de Chiclayo.

En (1992) participa como jurado en el Concurso Nacional de Periodistas "Ciudadanos para la Paz".

El año (1999) publica la Segunda Edición  del libro ”Los Peruanos”. Hechos y fotos.

El año (2003)  ilustró y editó el libro “100 Años Imágenes de la historia (1903-2003) del historiador Jorge Alfredo Basadre Grohmann con la editorial (Alas Peruanas).

El año (2005) Publicó y editó el libro “Negro luminoso” Centro de Desarrollo Etnico. El Círculo Invisible.

El año (2006) Publicó y editó la obra “El Círculo Invisible” de Reynaldo Naranjo y el 'Chino' Domínguez: retrato de una prolífica hermandad cultural. (Alas Peruanas).

Las imágenes del periodista gráfico van más allá de un simple registro de los sucesos, como él mismo las describió: son "fotos con historia".

Carlos “Chino” Domínguez a lo largo de su trayectoria como fotógrafo fue fiel testigo de una serie de acontecimientos sociales y culturales que capturó con su inseparable cámara “Nikon” (de Sony) diferentes hechos como el nacimiento y la caída de la aristocracia limeña, los años del ritmo bailable “Mambo” del músico cubano Dámaso Pérez Prado, asimismo la proliferación de las barriadas en los llamados pueblos jóvenes, la vida bohemia de todos los personajes ligados al arte y la música criolla,  la cruda realidad de la mendicidad infantil reflejada en la muerte del niño apodado “Petizo” en la Plaza San Martin, el surgimiento del fenómeno ambulatorio; es decir todos los acontecimientos que hemos vivido los peruanos fueron captados por la cámara fotográfica del “Chino” Dominguez.

El “Chino” durante su trayectoria profesional  trabajó en diversos medios de comunicación como diarios y revistas, tanto nacionales como extranjeras en su calidad de jefe de fotografía y colaborador gráfico.

En su dilatada carrera profesional con más de 50 años de amplia labor periodística y fotográfica logró reunir un archivo personal alrededor de más de un millón de negativos que forman parte de la historia gráfica a nivel nacional e internacional.

Obviamente que en su larga carrera profesional tuvo más de una frustración como fotógrafo, en una ocasión tenía que terminar una crónica con su alumno y colega Eloy Jáuregui quien tenía casi terminado el texto y faltaba la foto del Chino, referente al legendario Teodoro “Lolo” Fernandez, quien estaba internado en la Maison de Santé en estado grave.

Al regresar de la Clinica, un tanto entristecido contó:

“Estuve haciéndole la guardia desde las ocho de la mañana del viernes. El cuarto 203  permanecía cerrado y solo un médico ingresaba de rato en rato. Por momentos la señora que decía ser la esposa de Lolo se paraba desafiante en la puerta y me observaba con cara de pocos amigos. Pero se descuidó e ingresé rápidamente.

Mi cámara “Nikon” había permanecido oculta debajo de mi casaca marrón. Y ahí estaba el hombre con un pijama que seguramente fue verde cuando recién la compraron y que ahora lucía triste y casi irreconocible, como el hombre que lo portaba y que está intentando caminar sostenido por un armatoste de fierro.

Quise tomarle la foto pero el aspecto de este hombre me rompió el corazón. Estaba demacrado con unas sondas que le ingresaban por las fosas nasales. Ya casi no tenía cabellos y su rostro tenía un color cenizo. Me miró con la vista perdida, balbuceó algo incoherente y volteó la cara.

Quedé petrificado en el preciso momento en que los vigilantes ingresaron raudos para expulsarme cuando yo les iba explicando que no entendía cómo aquel ídolo nacional se encontraba en el tal estado. Salí o mejor dicho me sacaron. Afuera había una conferencia de prensa donde los médicos de la clínica y su esposa anunciaban que el gran Lolo Fernández  era un flamante socio del “Club de la salud”...

Carlos “Chino” Dominguez es considerado como el mejor reportero gráfico del siglo XX en el Perú. La Universidad Alas Peruanas  adquirió su voluminoso archivo para su rescate y conservación, ya que es el único archivo fotográfico que guarda fotografías inéditas de diversos personajes del mundo político, social, musical y cultural.

Sus fotográfias han sido expuestas en la Unión Soviética, España, Cuba, Perú y Suiza.

Carlos “Chino” Dominguez  en realidad era un hombre muy temperamental y muy independiente en su trabajo y firme en su convicciones. En una oportunidad le preguntaron; a usted lo han botado alguna vez por man­te­ner su opinión? y respondió lo siguiente:

“Yo los mando al dia­blo....Cada vez que entraba a tra­ba­jar siem­pre entablaba rela­ción con los due­ños. Ellos me acep­ta­ban por la cali­dad de tra­bajo que tenía, por que sabían que ven­día. Pero cuando ellos que­rían utilizarme, yo no atracaba...

A Luis Miro Que­sada de la Gue­rra, en esa época yo era jefe de foto­gra­fía del Comer­cio Gráfico.

En una oca­sión se cele­braba el cum­plea­ños de Haya de la Torre, con gran­des mar­chas. Y yo tenía una enamorada en el APRA, enton­ces yo me acerco a darle un beso y alguien tomó una foto­gra­fía. Esa foto­gra­fía llegó a manos del direc­tor del dia­rio María Jesús Orbe­goso y esta la envío a Luis Miro Que­sada.

El Comer­cio no acep­taba, ni acepta que entre sus tra­ba­ja­do­res haya siquiera sim­pa­ti­zan­tes del par­tido aprista. Luis Miro Que­sada me mando a lla­mar y al pasar a su ofi­cina me detuvo. Casi estaba en el umbral de la puerta y desde su sillón me pre­guntó ¿Ud. es aprista o no es aprista? Le dije que yo hacía un tra­bajo perio­dís­tico. Sólo me dijo: Pasa por caja. Yo lo mandé al dia­blo y me fui”...

“En otra oca­sión Yo tra­ba­jaba en Siete días del Perú y del mundo un suplemento de la prensa y el dueño era Filo Bel­trán. El entra un día y me dice: Oiga Domín­guez, ud. cobra mucha plata por tra­ba­jar acá. Yo me traigo un fotó­grafo nor­te­ame­ri­cano y me cobraría menos. ¡Traiga a quién quiera! Le dije y me largue...

Defiendo bas­tante mi inde­pen­den­cia perio­dís­tica, en 55 años he man­dado al dia­blo a la mayo­ría de directores”...

Carlos “Chino” Dominguez es parte de la llamada “Guardia Vieja” de los periodistas que son recordados con respeto, durante toda su carrera; laboró como Jefe de Fotografía de diversos medios de comunicación, siempre trabajó con autonomía su lente se mantuvo libre y veraz. Nunca cambió la realidad para generar más ventas, tampoco sucumbió ante las tentativas comerciales.

Preguntado en su día, que será de su archivo en el futuro, respondió lo siguiente:

Con el correr del tiempo me he dado cuenta que lo que tenía era una forma de memoria de este país. Los problemas sociales, políticos, golpes de Estado, deportes, las cárceles del Perú (...). Yo no quiero que este material de 60 años de trabajo se vaya a perder, muy poca gente sabe la importancia de un archivo. Las próximas generaciones lo sabrán.

Ahora estamos, mis hijas y yo, en pleno proceso de ordenar, digitalizar y agregar leyendas para enriquecer el material. La Universidad Alas Peruanas lo tendrá después. Eso es lo valioso de este tipo de memoria. Alan García me puso cuando publiqué mi primer libro, "la retina del Perú", Pablo Macera, dijo que yo era "los ojos de la historia".

Al “Chino” Dominguez le preguntaron si estaba conforme con su trabajo como fotógrafo y periodista, y respondió;

Yo te diría que en parte, porque lo que yo he fotografiado, nadie lo ha solucionado. Ningún gobierno. Todos esos niños que yo he fotografiado hace 60 años, deben tener 70, y este país sigue igual. La educación está por los suelos, todo lo demás es pura historia, puro cuento.

Las mías son fotografías básicamente en blanco y negro, las que no han visto son en color, esa parte de los detalles, la más íntima. Me decían mucho que solo tomaba fotos en blanco y negro, y yo respondía que el Perú es un país en blanco y negro...

Particularmente tuve el honor de conocer a Don Carlos “Chino” Dominguez desde mi niñez, ya que era muy amigo de mi padre, en varias oportunidades fue con su inseparable cámara “Nikon” a casa de mi padre y tomó algunas fotos que figuran en su amplio archivo.

Hace algunos años cuando yo vivía en Madrid (España) conversábamos por teléfono acerca de hacer una Exposición de sus Fotografías por medio de la Asociación Felipe Pinglo Alva que yo había fundado; y él estaba muy animado y con toda la disposición.

Cuando vine a Lima con ese propósito me apoyó en todo lo que pudo. Incluso él mismo habló personalmente con el Rector de la Universidad Alas Peruanas para que pueda autorizar la difusión de sus fotos en el proyecto, debido a que él ya había vendido todo su archivo a dicha Universidad.

Gracias al invalorable apoyo de Carlos “Chino” Dominguez  (con sus fotos) y de mi otro buen amigo el extraordinario artista plástico peruano Óscar Allain Cottera (con sus pinturas) ese proyecto se concretó. “La Exposición de Fotografía y Pintura de la Música Criolla del Perú” se presentó en las ciudades de Madrid (España) y Berlin (Alemania).

Lamentablemente en Lima (Perú) debido a la incomprensible burocracia de nuestras autoridades culturales, aún no es posible realizarla. El proyecto se había presentado al Ministerio de Cultura y a la Municipalidad de Lima. Pero por falta de gestión, cambio de autoridades, etc, etc; sigue pendiente.

Incluso tenemos la Carta actualizada de la Universidad Alas Peruanas que nos autoriza a difundir las fotos del Chino... Dios mediante

Sus últimos años de vida los transitó con un mal que lo obligaba a someterse a diálisis tres veces por semana, ingresó el 31 de enero al hospital de EsSalud con un cuadro de anemia severa producto de las enfermedades que padecía, su salud se estabilizó al inicio, luego fue decayendo después de ser internado en el hospital Guillermo Almenara a causa de una insuficiencia renal crónica y una fibrosis pulmonar.
Falleció el (17/02/2011).

Sus restos fueron velados en el Salón Velatorio Carmelitas, situado en la avenida Paseo de la República 6045, San Antonio (Miraflores) y sepultado en el cementerio Mapfre de Huachipa.

Carlos “Chino” Domínguez  sin duda ninguna fue un “Maestro del Fotoperiodismo” , periodista entrañable que convirtió la fotografía en protagonista. Realmente retrató con su lente genial, con su precisa puntería y habilidad la historia de nuestro país. Es considerado el mejor fotógrafo del siglo XX en el Perú.

Nos deja en el recuerdo su temperamento rebelde, su contagiante picardía, su forma un tanto pausada de contar sus innumerables  anécdotas, su inseparable cámara “Nikon”que era como su sello de identidad, y lo más importante sus consejos y enseñanzas, acompañados de su transparente amistad. Un verdadero maestro de la fotografía y de la vida.

Bendiciones para todos.






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