La poetisa peruana más prolija de nuestro acervo literario musical es sin duda ninguna Esmeralda González Castro, “Serafina Quinteras” (1/08/1902)-(13/05/2004).
(Nació en la ciudad de Lima. Fue más conocida por el seudónimo de Serafina Quinteras. Sus padres fueron Don Nicolás Augusto Gonzales Tola (Ecuador) diplomático e historiador; y Doña Delia Castro Márquez (Perú) poetisa. Debido a su gran admiración a dos autores teatrales españoles, los hermanos Serafín y Joaquín Álvarez Quinteros, adquirió ese seudónimo junto con su prima hermana Emma Castro Pervuli, quien se hizo llamar Joaquina Quinteras.
Se casó con Alberto Varela Orbegoso (escritor y periodista) del matrimonio tuvieron cuatro hijos: Raúl Alberto (escritor y director teatral), Blanca (poetisa), Nelly y Maruja. Además tuvo 15 nietos; 30 bisnietos y un tataranieto.
Blanca Varela (hija de Serafina) fue esposa del reconocido pintor Fernando de Szyszlo. Blanca destacada poetisa, fue preguntada en una entrevista sobre la influencia que ejerció su madre sobre ella...
Su madre, Serafina Quinteras, ejerció mucha influencia en usted? ¿Quizá en sus primeras lecturas?
“Mi madre, que tiene 92 años, es como se sabe compositora de valses. Pero también ha publicado libros. Ha escrito sobre el costumbrismo y también ha hecho una antología de costumbristas. Y ha escrito también algunos versos festivos. Uno de sus temas es “Muñeca rota”, que es un vals bastante conocido. Ella no me inculcaba leer, porque en mi familia había una gran libertad para elegir lo que uno quería.
Pero había libros a la mano. En mi familia, por otra parte, hay muchos que han escrito. Mi madre y mi abuela escribían valses, una bisabuela era hermana del escritor costumbrista José Arnaldo Márquez. Por parte de padre tengo un tío que también escribía: Luis Varela Orbegoso, que firmaba como Clovis”...
Serafina transcurrió su niñez en un ambiente culto que le fue influenciado por las reuniones que se realizaban en casa de sus padres dónde acudían distinguidos compositores, algunos políticos y reconocidos poetas, entre otros.
En su juventud incursiona en la poesía y el periodismo escribiendo sus primeros poemas, versos y sátiras; en ese entonces y para tal fin utilizaba varios seudónimos.
Serafina Quinteras, “Decía haber crecido entre octavas, décimas y redondillas, y jugar con las palabras yendo de la alegría a la nostalgia, o pasando, de un momento a otro, de las lágrimas a la risa”...
El año (1923) Serafina Quinteras, se presenta como candidata en los Reinados de Carnavales que organizaban diversos distritos de la capital, ella se presentó en el distrito de La Victoria. Este evento fue publicado en La Revista “Variedades” (3/02/1923). Carátula con el dibujo de José Alcántara La Torre.
Durante varios años se presentaba en diversas emisoras de radio como autora de sainetes. Sus escritos con tinte humorístico venían respaldados por el trabajo de actores cómicos muy reconocidos, los cuales eran interpretados por diversos elencos que integraban artistas como Edmundo Moreau, Carlos Rebolledo y Antonia Puro, entre otros. Muchas de sus obras y creaciones teatrales se presentaron en el Teatro de Comedias que tuvieron rápidamente la aceptación del público limeño que se identificó con sus obras.
En su fructífera trayectoria como escritora y poetisa firmó sus obras con diferentes seudónimos, inicialmente firmó como “Pancha Remolino”.
Serafina Quinterías había evolucionado de manera progresiva en la composición de algunos géneros musicales y la poesía, fue recopilando sus canciones que rescataba de las costumbres limeñas y que las difundía regularmente por intermedio del “El cancionero de Lima”.
Además utilizó otro seudónimo “Doña Serafina” en sus colaboraciones para diversos diarios y revistas como El Comercio, La Crónica, Buen humor y Cascabel entre otros. Asimismo públicó “El hombre de la garita” y “La misteriosa”.
En las principales emisoras de radio se presentaba a cantar junto con su prima Emma como “Las hermanas Quinteras”. Ambas iniciaron una trayectoria musical componiendo hermosos valses con letras muy poéticas y muy sentidas; como:
El valse “Todo y nada”, que en sus primeras líneas dice:
(Vestida de capricho te encontré luciendo una diadema de latón, que con hilos dorados se ajustaba ufana sobre tu peluca de algodón. Dos pálidas orquídeas de crepé vibraban al tic tac de tu emoción, y entre tu mano frágil, se agitaba un ágil cetro de cartón)...
El valse “El Ermitaño” que en sus primeras líneas dice:
(Hoy solo en el silencio que invade el albergue, donde vivo triste, recuerdo aquel pasado que llenó mi vida de arrepentimiento, tu voz vibra en las alas del amor que trae el viento, y veo en las mañanas el claro azul de tu mirar)..
El año (1939). Escribe su emblemático valse “Muñeca Rota” con música de su prima Emma Castro. (Joaquina). Que en sus primeras líneas dice:
(Muchachita ingenua, de los ojos negros, no eres ni siquiera la sombra de ayer, hoy vives un mundo de desilusiones, envuelta en la niebla de tu atardecer)...
Asimismo, Serafina ese mismo año escribe tres monólogos para Radio Nacional titulados (La Huachafa, La Chola y La Negra), caracterización humorística la cual firma con el seudónimo (La misteriosa). Con ese seudónimo escribía su madre los monólogos de “La chola purificación” que caracterizaba la actriz Teresa Arce.
El año (1940) Serafina publicó los versos “Los muñecos de mi cuento” qué pasan luego a formar parte de su obra “Cajón de Sastre”
“Los muñecos de mi cuento
son muñecos que comprenden,
que razonan y que explican.
Hablan, ríen, lloran, juegan
se diría… que son brujos
los muñecos de mi cuento,
porque captan y descifran
la sarcástica intención de una mirada
y el dolor de una sonrisa”
Ese mismo año Serafina Quinteras compuso un valse de antología que dedica como un homenaje a Felipe Pinglo Alva. Un bello valse de título "Mi primera Elegía" con música del compositor Eduardo Márquez Talledo. Con este tema gana el concurso convocado por el Centro Musical Felipe Pinglo, que en sus primeras líneas dice:
(Agusto soberano de la melancolía, señor de la tristeza, monarca del dolor; yo sé que se han unido vuestra angustia y la mía, en los viejos acordes de mi nueva canción)...
Con el compositor Eduardo Márquez Talledo realizó otros trabajos musicales, Serafina Quinteras escribió las letras que musicaliza el compositor chalaco, que colaboró con ella en temas como "Noches y Días".
Serafina compuso la letra del valse "Te vi una vez", de gran éxito y aceptación del público, se escuchó inicialmente en la incomparable voz de Maria de Jesús Vásquez “La reina y señora de la canción criolla”, que en sus primeras líneas dice:
(Amor, por ti pude saber que se vive otra vida. Hoy siento una rara emoción que estaba adormecida. Tengo miedo de perderte, eres la fe, de mi suerte, tu visión fue en mi letargo un divino despertar)...
Además compuso el tema "Caramelo" que grabó Maria Esther Granados Ulloa, (Yo solita me jaraneo) así como también, un festejo de gran éxito de título "Mi perrita" que al finalizar la estrofa dice: "Por romper la cacerola, la botó mi cocinera y a mi perrita mimada, se la llevó la perrera"...
A su vez Eduardo Márquez Talledo le dedicó el valse "Serafina", que en sus primeras líneas dice:
"¡Oh! romántica musa limeña, luz y gloria de nuestra ciudad, yo te nombro por linda y por buena, Princesa del Reino de la Caridad".
El año (1942) Escribe la obra referida a los carnavales (La Marcha) “Carnaval Dorado”, también con música de Eduardo Márquez Talledo. Por otro parte escribe “Carnaval Limeño”. Con música de Raúl Varela. Ambos publicados en el Cancionero “40 años después”.
El año (1944) Publica su obra “Callejón”. Comedia costumbrista en tres actos, con muy buena acogida del público limeño.
El año (1945) Publica sus sátiras “Zuácate” de gran repercusión. Asimismo la cantante Delia Parolari Vallejos de Salinas, (La novia del Puerto), grabó en la ciudad de Buenos Aires (Argentina) para el Sello Odeón) el valse “Muñeca rota”. (Foto).
A propósito de este valse el compositor Cesar Miro Quesada Garland decía de Serafina Quinteras lo siguiente:
"Es romántica hasta cuando hace el retrato sarcástico de su (Muñeca Rota) y en el fondo de este gracil e inteligente lenguaje, surge el medio Limeño, el escenario criollo en el que aparecen las sombras de Pancho Fierro y don Ricardo".
En (1948) Publica sus obras “Demetrio Rueda” y “En el Pueblo.
El año (1950) Publica en el diario El Comercio su Columna poética humorística “Romance de cartón”.
El año (1951) Publica su primer libro de poemas humorísticos, su obra “Así hablaba Zarapastro”. Poesía festiva cuya primera edición fue publicada en Lima.
El año (1952) Serafina Quinteras junto a otros compositores fue una de las fundadoras de la Asociación Peruana de Autores y Compositores (A.P.D.A.Y.C). Que inicialmente presidió Eduardo Márquez Talledo.
El año (1953) Recibe el premio “Concurso de poesía” otorgado por el diario La Crónica.
El año (1957) Publica en Antología de Costumbristas y humoristas peruanos, su libro titulado “De la misma Laya”. Editado por el Ministerio de educación (585 páginas).
El año (1963) que casualmente coincidía con las elecciones parlamentarias, compuso una graciosa sátira referida a los políticos de siempre; el valse de título “Parlamanías” con música del cantante y compositor Jorge Nicolás Pérez López “El Carreta” este tema lo popularizó el trío “Los Troveros Criollos”. En su primera estrofa dice:
Vamos al Congreso a hacer firuletes, una vida nueva vamos a empezar
vamos a rajarnos hasta los juanetes, no defraudaremos la fe popular)..
El año (1975) Publica su segunda edición del libro de poemas humorísticos, “Así hablaba Zarapastro”. Segunda edición que fue publicada por Imprenta Goicochea (91 páginas).
El año (1989) Junto con Guido Vidal Donaire completó su colección que consistió en la recopilación de la mayoría de todos sus escritos titulado el Cancionero “40 años después” (Concytec 109 páginas).
Igualmente ese mismo año se terminó de imprimir su obra “Cajón de Sastre” (146 páginas). En esta obra estaban incluidos casi toda su obra musical entre ellos el valse “Que pasó” con la colaboración del cantautor Amador Arnéz Apolaya. Dicho valse en sus primeras líneas dice:
(Creí en las princesas de los cuentos de hadas y en el soldadito de plomo, que amé. Creí en los fantasmas
que me alucinaban y en lo que las brujas sabían hacer)...
Igualmente Amador Arnéz Apoaya, colabora con Serafina Quinteras con otros bellos temas como: (Que fácil sería, De Lima al cielo, Sin despertar) entre otros.
El año (1990) escribió libretos para diversas emisoras de radio y programas de televisión. Asimismo sus obras se presentaron en los principales Teatros de la Capital, teniendo gran aceptación por el público limeño.
El año (1992) recibió un Homenaje y Diploma de Honor por medio de la Municipalidad de Miraflores.
El año (1994) Su obra comedia de título “Callejón” fue dirigida por su hijo Raúl Varela en el Teatro Segura con marcado éxito.
El año (1996) Recibe la Medalla de Oro del Consejo Nacional de Mujeres.
En el año (2000) Recibió la ” Medalla de honor del Congreso de la República del Perú” en el grado de “Gran Oficial” en la Sala Raúl Porras Barrenechea.
Serafina Quinteras escribió la letra de otros hermosos temas que fueron musicalizados por diferentes compositores. Entre los cuales se encuentran los reconocidos valses como “Hablemos del pasado” con Pedro Pacheco Cuadros, que en sus primeras líneas dice:
(Hablemos del pasado, inseparable amiga; recordemos las horas que vivimos ayer y olvidando el presente volvamos a la Lima, esa de nuestros tiempos, la Lima que se fue)...
El valse “Decepción“, con Laureano Martinez Smart, que en sus primeras líneas dice:
(Luz de amanecer que acarició todo mi ser, destellos de sol, blanca ilusión de mi querer
tú dejaste en mí la sensación de una visión bella y fugaz, que con su fulgor iluminó mis sueños de amor)..
El valse “Lima de Siempre” con Teresa Bolivar, que en sus primeras líneas dice:
(Casi nada queda de lo que fue Lima,
quizá en algún barrio junto a un callejón una "champusera" nostalgias dormita bajo la llorona vela de un farol)...
El valse poco conocido de título “El Amor en un Hilo”, que en sus primeras líneas dice:
(Te quiero así con pisco y con guitarra, liso, atrevido, faite y triunfador. Porque a pesar de todos tus defectos, así como eres te prefiero yo)...
Serafina Quinteras compuso el valse “Infinita” dedicado a su amiga María Isabel “Chabuca” Granda Larco.
A propósito la Embajadora de México en Perú, (María Dolores Bolivar) y amiga de Serafina comentó en su día, lo siguiente:
“Recorrimos con ella el puente de los suspiros, en Barranco, al tiempo en que nos contaba su cercanía y amistad con Chabuca Granda a quien ella llamaba Hermana Infinita. Estar al lado de Serafina era vivir la Lima de antaño, era solazarse en el costumbrismo de su creación, era escuchar de su propia voz poemas De la misma Laya o de su Cajón de Sastre.
Era vivir en verso era escuchar de sus labios las palabras que le escribió José Santos Chocano: quisiera refundir y concentrar todas las aguas del mar en una esmeralda”..Qué momentos inolvidables para nosotros...
Serafina Quinteras, dejó para la posteridad una gran cantidad de temas de diversos géneros entre valses, polcas, festejos, entre otros; como:
Cantaleteando, Casona del ayer, Cenizas, Carnaval limeño, Dame una ilusión, Espuma arena y sol, Con los ojos allá, La Cantuta, La chica de enfrente, Jardinera de sol, Madrigal, Pobre ciego, Salud compadre, Vuelve a vivir, Vamos al Congreso, Timotea, Serenata trunca, Si supieras, y la polca; Así bailaba mi abuelita, (Foto) entre otros.
Escribió también todos los libretos para una adaptación de la obra “Tradiciones Peruanas” de Manuel Ricardo Palma Soriano, para el programa de Panamericana televisión que conducía Pablo de Madalengoitia y Aubry.
El (13/05/2004) falleció en Lima, Perú a la edad de 101 años de edad Esmeralda Gonzáles Castro (Serafina Quinteras).
Sus últimos días los vivió con plena lucidez en su casa ubicada en la Calle Mariano Carranza 306 (Santa Beatriz). Sus restos fueron cremados y sus cenizas fueron esparcidas alrededor del Puente de los Suspiros.
Serafina Quinteras está considerada como la mejor de las escritoras costumbristas del país, su característica principal fue escribir con sutil y pícara ironía, con fino humor y con esa coqueta, típica e innata gracia limeña.
Fue una mujer de un siglo, muy querida y respetada por la inmensa cantidad de personajes comprometidos con nuestro acervo literario musical de nuestro tiempo, y para los que tuvimos el honor de conocerla.
Doña Serafina Quinteras, simplemente fue “Una poetisa sin igual“...
Bendiciones para todos.






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