viernes, 15 de mayo de 2020

Manuel Acosta Ojeda

En esta ocasión corresponde mencionar a otro gran compositor peruano. Manuel Abraham Acosta Ojeda (16/03/1930)-(20/05/2015).  (MAO). Nació en la Maternidad de Lima. Hijo de Don Alejandro Acosta Flores (Arequipa) y Doña María Luisa Ojeda Cutimbo. (Moquegua). Sus estudios primarios los realizó en la ciudad de Lima. (Centro escolar 446-Miraflores) desde 1937, luego en el Colegio Salesianos de Breña hasta 1942. La secundaria la realizó en el Colegio José Maria Eguren de Barranco hasta 1947). 

Su vocación por la música y la composición la forja desde su niñez y adolescencia. Se le podría definir como un músico y poeta contestatario, fue dirigente, comunicador, actor y sobre todo un cantautor que tuvo una visión crítica y muy lúcida sobre nuestra realidad social.

Las letras de sus canciones mayormente están inspiradas en el amor, el desamor, o a los retos y desafíos de la vida envuelta en desencantos, ilusiones, alegrías, o sus propios desencuentros que aborda con fina sensibilidad, incursionando siempre en la crítica social debido a que fue a su manera un luchador con marcada inclinación política de izquierda.

Preguntado en una oportunidad sobre sus inclinaciones políticas desde su juventud respondió lo siguiente: “La otra suerte es que en la secundaria estudio en el Eguren, donde me encuentro con gente rabiosamente de izquierda, por suerte; con profesores que lloraban cuando nos explicaban la revolución francesa y nos hacían llorar también”. Ahí está el temple de mi padre que era un “bravo, mi mamá era al revés, recontra mansa, catoliquísima mientras que a mi padre casi lo matan por aprista”

Fue un estudioso de la canción y la danza popular, sobre el valse decía “Más vale la calidad que el sabor, no hay nada mejor que un buen valse” y sobre la danza: “Lo andino como lo costeño y lo amazónico deben dialogar para encontrar la fuerza unificadora, potente, de lo peruano”. Don Manuel hizo investigaciones sobre ambos temas.

Conoce al músico y compositor Carlos Hayre Ramirez a los 17 años de edad en el Colegio Eguren, desde allí los une la poesía, el arte, la  música y una inseparable amistad.

Preguntado en una entrevista: Es decir que tus primeras canciones las haces con música de Hayre? 

Respondió lo siguiente: Claro, toda mi influencia musical criolla es de Carlos Hayre; yo no aprendí de Pinglo ni de otros maestros como muchos piensan. Cabe destacar que Hayre en la música popular era y es un fuera de serie. En esos años,  (1947/48) él era un jovencito de barrio, de la calle Inca de Surquillo, que tocaba a Bach, a Chopin, a los clásicos españoles Albéniz, Granados, Tárrega, Falla. Los chicos nos aburríamos en su casa, porque el prendía su lamparín --no tenía luz eléctrica-- e interpretaba estudios de los grandes maestros que para nosotros era un “tacu-tacu” de griego, latín y chino.

Con Hayre hice varias canciones; yo recuerdo con cariño una que se llamaba “Oro y Virtud”, y la recuerdo con cariño porque me hace saber que ya tenía algunas rebeldías en la cabeza.

Los primeros versos dicen: “Sólo un delito no es grave, la pobreza, ser bueno casi siempre es ser cobarde, ser honrado no es cierto, es un alarde, es el temor de hacer una bajeza”.

Es cierto que posteriormente Don Manuel estudia y valora positivamente la obra del Bardo inmortal y lo pone de ejemplo en sus disertaciones.

Manuel Acosta dejó para la posteridad bellos y hermosos temas que se hicieron muy populares, como valses, mulizas, yaravíes y más, inicialmente compone valses como: Siempre (Música de Carlos Hayre) Tu vida y la mía, Ya se muere la tarde, Oro y virtud, Adiós y sombras, entre otros.

Don Manuel afirmaba que le gustaba cantar sus propias composiciones a pesar que él mismo decía que tenía la “Voz arrugada”. Preguntado sobre sus referentes en el canto popular o criollo respondió:

“Había escuchado muchas formas de cantar y como nunca me ha gustado ser cultor del lugar común, me gustaba hacer cosas diferentes en todo lo que pudiera, buscaba entonces cantar diferente pero tomando referencias de lo que había escuchado en cantores como Alfredo Leturia Almenara,
(Un gran cantor) el “Cojo” Augusto Ballón Muñoz (cantaba precioso), Eloísa Ángulo o Teófila Ramírez.”

Don Manuel saboreó la fama al ganar amplia popularidad dos composiciones suyas grabadas por el Trío Los Chamas el año 1955, (En un atardecer) y su emblemático valse (Madre).
En 1956, el valse Madre fue grabado por el “Trío Los Cholos” Pero fueron Los Chamas quienes lo lanzaron a la popularidad.
Sobre este valse Don Manuel comentó lo siguiente:

En una madrugada de mayo, después de cantar en El Botellón, visité con unos amigos el bar ”El Silletazo” en Surquillo. Era víspera del Día de la Madre, en 1951. "Mareado escribí sobre la envoltura de una cajetilla de cigarrillos algunos versos para mi madre, que me había dado todo. Sentí pena y remordimiento. A las diez de la mañana, cuando terminé mi autoconfesión, fui a mi casa."

El maestro  agregó: "Un compositor no busca el aplauso ni la venta, sino que trata de expresar lo que siente. Por eso el tema tuvo acogida y hasta ahora se canta", 

Posteriormente populariza  los valses: Cariño, Ya se muere la tarde, Si tu me quisieras, Rumor de manantiales, Celeste, (Dedicado a su hija) Puedes irte, Bajo la loza (Marinera limeña) grabada por los Troveros Criollos (1957)

A partir de los años 60 su compromiso en la difusión de nuestro acervo literario musical fue muy valioso, (1961-1964), fue secretario de defensa del Sindicato de Artistas Folklóricos. (1963) Grabación como cantautor (Javier viven en el aire), cancionero en homenaje al poeta Javier Heraud. Cantan los autores (1965) en colaboración con Pedro Pablo Casas Padilla, Abelardo Takahashi Nuñez, Eduardo Márquez Talledo y Manuel Acosta Ojeda. Igualmente Canción Protesta (1966).

Participó en el programa radial “Música del Pueblo” (1966- 1968). Integró y fue Presidente de SAYCOPE (Sociedad de Autores y Compositores Populares), institución fundada en (1970) y colaboró en diversos diarios  como La prensa, El Comercio, La Crónica, La República, y en revistas como Oiga y Caretas y la revista de arte Coliseo (1972-1975).  El nuevo día (1974) dedicado a los trabajadores y las luchas sociales. El poeta de la canción peruana (1978). Participó como actor en las películas “La familia Orozco” (1976) y “Gregorio” (1981). Igualmente ganó varios festivales. Colaboró para la revista “Variedades” del diario El Peruano. Condujo por varios años el programa radial “El Heraldo musical”. 

Sus composiciones han sido grabadas por Los Chamas, Los Troveros Criollos, Fiesta Criolla, Alicia Maguiña, Rafael Matallana, Cecilia Bracamonte, Pedrito Otiniano, Eva Ayllón, Roberto Silva, El "Cholo" Berrocal, Tania Libertad, Los Hermanos Zañartu,  María Obregón, Luz Melva, entre otros.

Don Manuel era asombrosamente ocurrente, rápido, certero y muy agudo en sus apreciaciones. Conversar con el maestro el aprendizaje, el humor y la risa estaban asegurados . Fue mejor amigo con las personas para él cercanas, como Carlos Hayre, Nicomedes Santa Cruz, Abelardo Nuñez, Òscar Allain Cottera, César Calvo, Adolfo Zelada, Julio Ramón Ribeyro,  Victor Merino,  Waldhy Pedraza, Octavio Ticona, César Lévano, Juan Urcariegui García, Juan Gonzalo Rose, Pablo Casas Padilla, Carlos ( chino) Domínguez, entre otros.

Su amigo César Lévano escribió sobre él lo siguiente: “Manuel no solo ha estudiado la música popular de Lima y de la costa. La ha vivido (y bebido) intensamente. De ese trajín ha extraído conocimientos del alma popular que no cualquiera posee. Sabe que el dolor del pueblo se acompaña de alegría y que la risa puede ser también un arma de protesta”.

Acosta ha explicado que el amor no es sólo la relación del varón y la mujer. Es el vínculo con los demás, con el otro, con las causas de la justicia y la solidaridad”...
“Con ese cantar ha recorrido sindicatos, universidades, comunidades campesinas, áreas mineras, claros de selva. Le cierran las puertas los comerciantes de la música, esos que obligan a acelerar el ritmo del valse a fin de aumentar la velocidad de los ingresos; pero las multitudes le abren de par en par la puerta del cariño, porque ha tenido el coraje de cantar verdades. Sus cantos son poemas de amor que no concluyen en una canción desesperada (César Lévano).

Por otra parte se puede decir que Don Manuel también padeció la “Injusticia” con las autoridades culturales y con las disqueras que argumentaban que sus temas no eran ”comerciales”. Ante esto él respondía: (Mi mayor halago es el reconocimiento popular, sobre todo el de mis amigos), "No trabajo para recibir premios porque en nuestro país a los compositores nos daña la discriminación. Siento dolor por la impotencia de no poder cambiar el país y de no contribuir a la felicidad colectiva."

"Un artista es un comunicador que llega a su pueblo o de lo contrario no lo es. En cambio, el artista contemporáneo está equivocado porque se siente superior a su clase. Lamentablemente, los de mi generación hemos sido satanizamos”...
El destacado cantautor falleció a los 85 años de edad, el (20/05/2015), en el Policlínico  Miguel Grau en Lima. Fue velado en una sala del Ministerio de Cultura. La Universidad de San Marcos se negó a ello. Pretendió rectificar enviando una “Corona de flores” que en acto de protesta fue colocada de “Cabeza”. 

Particularmente tuve el honor de disfrutarlo, y el orgullo de conocerlo y admirarlo. Pienso que fue muy mezquino que el Congreso de la República del Perú votara en varias ocasiones por una lista de artistas que recibirían una “Pensión Vitalicia” omitiendo siempre de forma vejatoria el nombre de Manuel Acosta Ojeda. 

Evidentemente esa vil bajeza, revierte en todo lo contrario, para muchos de nosotros que nos identificamos con él y su obra, significa más que eso...Es una “Medalla de reconocimiento” para Don Manuel Acosta Ojeda, a su transparente y dedicada trayectoria comprometida con las causas sociales políticas y culturales de nuestro país. Y que nos dejó como Legado que para hacer el trabajo de difusión de nuestro acervo cultural y musical,  “No hay que mendigar aplausos ni favores” a nadie..

Bendiciones para todos.












jueves, 14 de mayo de 2020

Pedro Espinel Torres

Uno de los compositores peruanos de música criolla más importantes es sin duda ninguna Don Pedro Espinel Torres (1/08/1908)-(08/11/1981) Nació en la Calle Los Naranjos, Barrios Altos, Lima. (cuadras 12, 13 y 14 del Jr. Antonio Miró Quesada). Fueron sus padres Don Eduardo Espinel Sánchez y doña Ventura Torres.

Se dice que como muchas personas de la época sólo hizo la educación primaria, ya que trabajó desde muy niño para apoyar en los gastos familiares. Trabajó como mensajero  a la edad de doce años, con quince años de edad trabajó como aprendiz en un taller de tipografía. A los 18 años trabajó como habilitador en un depósito de madera.

Espinel fue musicalmente “autodidacta” puesto que no tenía formación académica así como muchos compositores de la época que tocaban de oído y componían de acuerdo a su capacidad creativa. Escuchaba música en casa de su padre quien a su vez tocaba la guitarra y cantaba y  formaba dúo con Guillermo Suárez  Mandujano autor del valse “La Cabaña” que se atribuye a Alejandro Sáez.

Espinel en su juventud llegó a formar un conjunto musical con algunas amistades para luego integrar el Trío “Los Criollos del Barrio” con Félix Dongo, y Heredia y también hacían sus presentaciones en la famosa “Pampa de Amancaes”

Don Pedro fue reconocido como "El rey de las polcas". De las cuales destacan: Sonrisas, Ingratitud, Anhelos, Campesina, Bom Bom Coronado, Gracia y donaire, Morochita, La primavera, Me atormenta la inquietud, Ojazos negros, Promesas falsas, Seducción, entre otras.

Dentro de su repertorio de valses destacan nítidamente: Murió el maestro 1936 (Dedicado a Felipe Pinglo), Fin de Bohemio1937  (Dedicado al bardo enfermo) "Alejandro Villanueva” 1944 (Dedicado al futbolista de Alianza Lima) "Pobre Ciego", (Dedicado al boxeador Alex Rely) “Remembranzas" (Dedicado a su madre) "Mas Allá” (compuesta conjuntamente con Adrián Flores Albán, en recuerdo de su esposa fallecida);  "Páginas Rotas" (Dedicado a la vida del bohemio) Dos reliquias (Dedicado a Carlos Saco y Felipe Pinglo) Prisionero (Dedicado a su hijo).

Igualmente compuso otros bellos temas como Celos míos, El expósito, El proscrito, Idilios pasados, La voz del corazón, Pobre ciego, Rosa Elvira (música de Carlos Sacó) entre otros.

 Se dice que Pedro Espinel conoce a Felipe Pinglo por los años 30. Al parecer en la casa de la familia Meneses, en el barrio de La Victoria, naciendo a partir de esa fecha una gran amistad entre ambos. Felipe Pinglo fue  padrino de dos de sus hijas: Olga en 1932 y Victoria en 1933.

Pedro Espinel se inicia como compositor, días después de la muerte de Felipe Pinglo con el valse “Murió el maestro” el mismo lo contó en una entrevista que le hizo el diario (La Prensa el 21/06/ 1938), probablemente la primera entrevista que le hizo un medio de prensa escrita, a dos años de la muerte de Pinglo.

El artículo cuyo título "La Música Criolla Nacional se halla en una situación de auge alentador", (página 5) Espinel dice lo siguiente:  "Mi predilección siempre ha sido, puedo decir, desde niño por la música ligera; pero a raíz de la muerte de Felipe Pinglo, acaecida el 13 de mayo de 1936 compuse la primera música de sabor criollo”. Un valse en homenaje a esa gran figura del criollismo musical titulado, 'Murió el maestro'.

Desde aquel entonces comencé a publicar algunas composiciones dadas a conocer únicamente en los cancioneros, ya que no me preocupaba mayormente por ser cosa a la que no le veía la 'punta'. Pues, más atendía a las labores propias de mi profesión: la encuadernación..."

Don Pedro Espinel fue predilecto amigo de mi padre Alfredo Leturia Almenara. Tuve la suerte de conocerlo en el local del Felipe Pinglo de la Av. Abancay. En una oportunidad cuando mi padre terminó de cantar “Murió el maestro” Don Pedro se le acerca a felicitarlo y le dice: “Alfredo sin duda tú eres el que mejor interpreta mis temas”. Alfredo le respondió: Gracias maestro y se abrazaron.

Los temas Fin de bohemio y Murió el maestro fueron grabados en L.P ”Evocación Criolla” por el Dúo conformado por Alfredo Leturia y Julio “Chavo” Velásquez el año 1987.

Felipe Pinglo fallece, el 13 de mayo de 1936 y en señal de duelo la bohemia de Lima “Calló las guitarras” por varios días. Al transcurrir los días de ”Luto musical” el día 17 de mayo por iniciativa de amigos criollos encabezados por el cantor criollo José “Paquete” Moreno fundan el club con el nombre del bardo inmortal bajo la presidencia de Pedro Espinel quien el día 21 de mayo de 1936, estrenó el valse "Murió el Maestro" en homenaje a Felipe Pinglo.

Al año siguiente el día 13 de mayo de 1937, con ocasión de celebrarse el primer aniversario de la muerte de Pinglo, Pedro Espinel estrenó el valse "Fin de bohemio".

Durante la entrevista que le hizo "La Prensa" a Pedro Espinel el (21/06/1938) él mencióna lo siguiente: Compuse el vals ‘Fin de bohemio’, que no es sino una historia patética de lo que fue la lucha con la muerte de Felipe Pinglo, lucha en la que sucumbió, dejando una inolvidable huella de su vida intensamente vivida..Aunque el periodista Gonzalo Toledo Crovetto,  amigo de Espinel, afirmaba que "Fin de bohemio" fue obra dedicada al bohemio perdido, abandonado, que jamás cuidaba de su salud y decía que el propio Espinel, muchas veces, desmintió la versión que decía de que fue dedicado al Maestro Pinglo.

El valse de Espinel "Celos míos" fue incluído en la película nacional "Gallo de mi galpón", que se estrenó en varias salas cinematográficas de Lima el (16/06/1938) que incluía música y canciones de Felipe Pinglo y Pedro Espinel.

Don Pedro fue entrevistado posteriormente por la Prensa y mostró su agradecimiento por haber sido considerado en dicha película.

Espinel trabajó también como encuadernador en la imprenta "Romero", (Bajada de Santa Clara, en los Barrios Altos) . Tras la muerte de Pinglo difunde sus composiciones y decide dedicarse más a la música.

Pero como sabemos los que más se benefician con la obra de los compositores son los explotadores que nunca faltan.  Por esa razón según los entendidos por el año 1939, se comentaba que Espinel estaba pasando por problemas económicos y pasando miserias viviendo por el cerro San Cristóbal, en el Rímac (Revista Alta Voz del 21 de julio de 1939).


Superado esos impares Espinel tuvo que regresar a trabajar en las Imprentas, como “Encuadernador” oficio que desempeñaba antes de dedicarse a componer. Por el año de 1944, vivía con su esposa en (Cantagallo) en el Rimac. Con el tiempo se mudó al Jr. Cajamarca,  trabajó en el restaurante criollo "El Parral". En 1963 trabajó en la Municipalidad del Rímac con el cargo de Consejal. También ejerció la presidencia de la APDAYC.

En muchas ocasiones los bohemios de antaño afirmaban que Pedro Espinel por haber sido compadre de Felipe Pinglo y haber tenido tan cercana amistad se ”Habría” apropiado de algunas composiciones del Bardo tras su partida.

Evidentemente esto no ha sido nunca demostrado a pesar de algunos comentarios tendenciosos por algunos ”investigadores”. Incluso como anécdota y sin ánimo de ”Levantar falso testimonio” la misma señora Carmen Pinglo (Hija de Felipe) me confesó que el valse “El expósito” era de su padre. Yo le respondí como podía demostrarlo: Me mostró la letra de dicho valse “Escrito a máquina” Le hice notar que lamentablemente eso no prueba lo que ella afirma. Me hizo saber que tenía otros temas en igual circunstancia.

De todas formas nadie duda de la “Capacidad creativa” del maestro Pedro Espinel Torres. Quien tenía una facilidad de palabra inusual y compuso hermosos valses fox-trot y polcas que han quedado como legado para la posteridad.

Recuerdo en otra oportunidad sus amigos de bohemia de Don Pedro le hicieron una actividad musical en el Domingo Giuffra para apoyarlo económicamente, allí estuve presente junto a mi padre y otros grandes criollos.

Lamentablemente a los meses siguientes y debido  a su enfermedad de Diabetes le amputaron ambas piernas. Víctima de esa penosa enfermedad falleció el 8 de noviembre de 1981.

Lo que ha sido y es una constante que lamentablemente las autoridades culturales salvo raras excepciones nunca se han preocupado por velar por la salud de nuestros personajes más relevantes de nuestro acervo literario musical. Esperamos que esto cambie para bien.

Bendiciones para todos.




Pedro Pablo Casas Padilla

En esta oportunidad quiero referirme a un gran compositor peruano considerado el “Padre de la Síncopa” Don Pedro Pablo Casas Padilla (13/03/1912)-(16/91/1977) nacido en Barrios Altos en la calle Sequión, (Cuadra 6 de Huari). Aún niño, su familia se muda a la calle Pileta de Santa Catalina, actual (11 del Jr. Andahuaylas). Con 12 años ya toca el “Rondín” con 15 años dirigido por su profesor y amigo Ricardo Martínez aprende a tocar la ”Vihuela”

Según Niko Cisneros, entrevista (La Crónica del 9/08/1959) Casas sufre su primera decepción amorosa a la edad de 17 años, y  dice: Como “Una contradicción a mi ansiedad” compuse mi primer valse “Desengaño” (Una vez prendado me quedé, de una infiel mujer que no me supo amar). Don Pablo dejó para la posteridad una gran cantidad de composiciones donde figuran valses, polkas, fox-trot, boleros, etc.

Pablo Casas tuvo predilecta amistad y fue compadre espiritual de mi padre Alfredo Leturia Almenara, (Padrino de Rosa hija de Pablo).

Tuve el grato honor de conocerlo y la primera vez que lo escuché cantar, cantó una Guaracha, “Cuidadito Compay gallo” de (Benito Antonio Fernández Ortiz) el popular “Ñico Saquito. En otras ocasiones tocaba la guitarra acompañando en los valses a su primo Antonio Trejo Ñique.

Don Pablo dejó para algunos de sus selectos amigos, los manuscritos de sus composiciones. Es decir sus temas de puño y letra incluso corregidos con borrones. Particularmente solo tengo copia de esos originales. (Fotos).

Allí se rescatan muchas de sus composiciones con y sin fecha de creación:

Desengaño (1929) Recuerdo (1929) Te quiero (1930) Por un intruso (1931) Falsias de mujer (1932) Teresita, Por culpa del autor, Humillado (1933) Rosa (1934)

Olga (1934) este emblemático valse tiene correcciones muy marcadas que se cantaba de una manera y se grabó de otra. Incluso los cancioneros de la época lo mostraban. (Fotos).

Tiempos pasados, Tres amigos, Por coquetear (1935) Mi madre, Mal proceder (1936) Emma (1937)

La cantante de moda de esos años Estela Alva le canta sus temas en Radio Gellaud, cines y teatros.

Otros temas son: Pobre esposa, Consejos de amigo (1938) Sueños de amor (1941) Juanita (1950) Mujer disputada (1952) Hesitado amor (1957)

El valse Luz (1958) “Te he dicho que te quiero, te adoro te idolatro, te he dicho mil de veces, lo que representas tú “ Se lo dedica a la madre de sus hijos de su otro compromiso.

Digna (1959).

La letra de su valse Vida (1959) está esculpida en la lápida de su mausoleo como recuerdo a su trayectoria y por ser un bello tema y referente de su propia vida.

Esquina inolvidable (1960) dedicado al lugar que forman las esquina de 28 de Julio con Manco Capac. Aquella famosa trastienda del ciudadano italiano Domingo Giuffra.

Guitarra (1963) Lucy (1966) Ternura (1970) Polka: No digas no (1970) Mi castigo (1972) Y otros muchos valses, fox-trot, boleros y polkas.

Relató Casas en una entrevista con César Lévano (Revista Caretas 1969) que antes había alternado con Felipe Pinglo en otras reuniones, pero sin llegar a intimar. Un día Pinglo fue invitado “adrede” por José Moreno a su casa del Jirón Leticia, por Av. Abancay donde ensayaban por las noches en Los Altos de la casa, con el Conjunto Abancay inicialmente compuesto por José Moreno, César Santa Cruz, Pablo Casas, Néstor Rojas, y Enrique Salinas. Que después quedara como “Trío Abancay” conformado por los tres primeros. Dice Casas que allí “Conoció a Pinglo más de cerca”.

Pinglo luego de escucharlos los felicitó, le hizo saber a Casas que sabía de sus composiciones y lo sorprendió cantando dos de sus temas Mal proceder y Olga.

En 1932 formó el “Trío Catalino”(Pablo Casas, Manuel Villalba, y César Santa Cruz). En honor al barrio de Santa Catalina donde vivió y que frecuentaba.

En una entrevista realizada por el periodista Juan Francisco Castillo para el semanario "Cascabel" publicada el 25/04/1936, cuando Pinglo se encontraba en su lecho de enfermo de la Sala Odriozola, en el Hospital Dos de Mayo, el maestro fue preguntado sobre algún compositor ignorado, y que a su juicio tuviera méritos y porvenir, respondió: Conozco a varios, creo que debo mencionar a Pablo Casas, un muchacho que ha compuesto con mucho acierto.De lo que más me agrada les citaré: "Olga" y "Mal proceder", un par de valses de mérito".

Pablo Casas en entrevista con el periodista Pedro Luis Sifuentes, para el diario Expreso del 11/01/1966, contó que componía por vocación, para liberar tensiones internas, sin esperar ninguna compensación económica.

Que admiraba a Los Chamas y a Jesus Vasquez. Que conoció a una morena de 17 años de nombre “Ana“ cuando él trabajaba en el Rimac como tejedor.

Al tiempo se casó con ella y tuvo 6 hijos. Esa relación lo inspiró para el valse “Dos contra el mundo”. ( Es Ana, mujer de mis ensueños, la que con su ternura y fe, a mi amor alcanzará). Ana murió el año 1949, dejando una huella imborrable en mi vida" contó Casas entre otras cosas.

En el año 1936 se consagra definitivamente con su valse Anita, (Quisiera confesarte mi cariño, quisiera que comprendas mi dolor) que fue grabado en Chile por Porfirio Diaz para RCA de Chile.

En los años 50 se fue con su familia a vivir al distrito de Barranco (Calle Aurelio Sosa). Se dice que su amigo Andrés Benites le pide a Casas que le componga un valse dedicado a su esposa. El valse en mención es “Juanita” que se hizo muy popular. (entrevista en El Comercio a Gonzalo Toledo 25/05/1993).

Pablo Casas vivió de su trabajo como artesano textil y solía decir con orgullo que era un obrero. Sus últimos días vivió de una pensión irrisoria. Vivió en el Barrio de Condevilla en San Martin de Porres. Tuvo en total 16 hijos con las señoras Anita Arroyo, Justina Estrella y Luz Navarro.

Me comentaba mi buen amigo el decano de los criollos y extraordinario artista plástico Don Oscar Allain Cotera, compadre de Pablo Casas que a mediados de 1976 alojó en su antigua casa del Jirón Succha 587 Breña a Don Pablo. Quien posteriormente es internado en el Hospital Santo Toribio de Mogrovejo. Donde fallece como consecuencia de una enfermedad pulmonar debido a un derrame cerebral un 16/01/1977.

Lamentablemente muchos personajes de nuestra música criolla de la talla de Pablo Casas murieron olvidados por las autoridades respectivas que no supieron valorar ni reconocer el valioso aporte que estos hicieron y dejaron para la posteridad.

Bendiciones para todos.





miércoles, 13 de mayo de 2020

Romería a Felipe Federico Pinglo Alva

Evocando 84 años de su partida a la eternidad del Bardo  Felipe Pinglo Alva quien fallece, el día 13 de mayo de (1936) en señal de duelo la bohemia de Lima prácticamente “Calló las guitarras” por varios días. 

Al transcurrir los días de ”Luto o duelo musical” el día 17 de mayo por iniciativa de amigos criollos encabezados por el cantor criollo José “Paquete” Moreno Alarcón se reúnen en la casa del cantor Alberto Menacho, en los (Altos del N° 1063 de Calle de Mercedarias) junto con otros amigos del Bardo como los hermanos Eugenio y José Diaz, Victor Correa Márquez, Obdulio Menacho, Augusto Ballón Muñoz, Pedro Espinel Torres entre otros.

Estos amigos como un tributo a quien consideraban “Un gran compositor”, fundan el Centro Musical "Felipe Pinglo Alva", bajo la presidencia de Pedro Espinel Torres; quien posteriormente el día 21 de mayo de 1936, estrenó el valse "Murió el Maestro" en homenaje a su compadre y amigo Felipe Pinglo.

Cabe resaltar que al año siguiente Pedro Espinel Torres compuso el valse “Fin de Bohemio” (1937) dedicado al Bardo inmortal.

Estos bellos valses entre otros fueron grabados el año (1987) en el L.P. “Evocación Criolla” por el gran “Cantor Victoriano” Alfredo Leturia Almenara, con el acompañamiento de la guitarra de Julio “Chavo” Veláquez, el popular “Guitarra Mayor”.

Los restos de Felipe Pinglo Alva, fueron acompañados en un cortejo fúnebre impresionante para la época, por miles de personas desde Barrios Altos hasta el Cementerio Presbítero Matías Maestro.

Con el transcurrir de los años (26/10/1958) previa colecta pública para la compra del terreno y demás, los restos del consagrado compositor fueron trasladados a un “Nicho Perpetuo” (Mausoleo de la Puerta N* 3 de dicho Cementerio).  

El busto que corona el Mausoleo de Felipe Pinglo es obra del destacado escultor Artemio Ocaña. Las guardillas de su sepulcro en forma de notas musicales, fueron diseñadas y forjadas por el compositor y decimista Nicomedes Santa Cruz Gamarra. 

Estas “Guardillas” son las primeras notas del emblemático y memorable valse de Felipe Pinglo Alva  de título “El Plebeyo”. 

Desde hace algunos años un grupo de seguidores y admiradores de la obra musical del compositor Felipe Pinglo Alva encabezados por “Los Amigos Pinglistas” suelen realizar una tradicional Romería en su homenaje, junto a otras instituciones.

Entre las que se encuentra nuestra representada la “Asociación Felipe Pinglo Alva” que preserva nuestra identidad cultural y difunde la obra de los personajes más relevantes de nuestro acervo literario musical en torno a la figura del renombrado compositor peruano Felipe Pinglo Alva.

Le dejamos un recuerdo de nuestra participación como Asociación F.P.A. en homenaje al Bardo Inmortal con el valse de Pedro Espinel Torres ”Murió el Maestro”.

Bendiciones para todos.



María Isabel “Chabuca Granda Larco”

  • Recordando la partida de la señora María Isabel Granda Larco cariñosamente conocida como Chabuca Granda (03/09/1920)-(08/03/1983) considerada acertadamente  “Embajadora musical del Perú” en el mundo.

Nació en Apurimac - Cotabambas y falleció en Miami Florida. Compositora y cantautora de ritmos Afroperuanos, y valses donde destacan El puente de los suspiros, José Antonio, Fina estampa, etc, etc. Donde sobresale nítidamente “La flor de la Canela”.

Contaban los antiguos criollos que cuando la señora Chabuca en su valse “El puente de los suspiros” dice “Déjame que te diga Moreno” se refiere a José “Paquete” Moreno otrora buen cantor pinglista.

Resulta que a la señora Chabuca le faltaba una frase para iniciar la composición del referido valse y no daba con la frase . En una oportunidad conversando con Don José le dice “Moreno, déjame que te cuente...”  y allí se dió cuenta que era la frase que necesitaba. Esto lo corroboró Don Òscar Aviles Arcos.

Ya se escribió mucho sobre ella...En esta oportunidad deseo compartir con ustedes algunas fotos importantes que reflejan parte de su vida y de nuestra historia musical.

En la primera foto la señora Chabuca, tocando la guitarra  al lado de dos de sus tres hijos, Teresa y Eduardo Fuller. Se casó con Enrique  Demetrio Fuller da Costa.

En la segunda foto la señora Chabuca se muestra acompañada de la cantautora Alicia Maguiña con quien se dice tuvo “Sus diferencias” debido a un encuentro musical poco grato entre ellas, al parecer Alicia se sintió algo relegada y al poco tiempo en respuesta a esa circunstancia compuso la marinera “Dale, toma” . Que dice: Si tanto crees que sabes (toma,toma,toma) contéstame esta jarana (dale,dale,dale) qué pasa que no respondes... Te dije hoy y no mañana... Cántame marineras no tonterías... etc, etc. Mi maestro fue Quintana (Canario negro) famoso cantor de marineras de la época.

Hay que recordar que la señora Chabuca era 18 años mayor que Alicia y ya era reconocida y respetada por los criollos.

En la tercera foto acompañan en la guitarra a la señora Chabuca los maestros Rufino Ortiz uno de los mejores guitarristas peruanos radicado actualmente en  Usa (New York) y Félix Casaverde (fallecido) quien la  acompañara musicalmente desde muy joven. Así como lo hicieran  el virtuoso y joven guitarrista Álvaro Lagos, y Pedro Carlos “Caitro” Soto de la Colina, en la percusión.

En la cuarta foto la señora Chabuca se encuentra en un set de televisión (Radio America/Canal 4) acompañada por la guitarra de Don Òscar Avilés Arcos “La primera guitarra criolla del Perú” con quien realizó variad giras y presentaciones musicales, y grabara algunos temas relevantes en el L.P “Dialogando”

En la quinta foto la señora Chabuca  se encuentra acompañada por “La flor de la Canela” Victoria Ángulo Castillo, una morena muy hermosa que vivía en el Rimac pasando el famoso “Puente de palo” por quien se inspiró al conocerla y compuso el emblemático tema un 21 de Julio de 1950 y que hasta la fecha es un clásico de la música criolla teniendo más de 600 versiones por diversos artistas.

Debo anotar que la señora Victoria era suegra de mi querido y recordado tío Mauro Garcés Torrico “Expresó de medianoche” excelente basquetbolista y gran criollo de aquellos, e integrante del Felipe Pinglo.

Recuerdo que en una oportunidad quisieron ingresar al club unos señores y Don Mauro “controlaba” la puerta. Ellos aducían que habían estado adentro y que habían salido un momento. Mi tío les decía que allí sólo entraban “Socios” y que eso no era posible, pero ellos insistían que habían salido un momento.

Mauro les dice bueno a ver muestren su “Carné” y los tipos hicieron “Número” buscando sus bolsillos. Respondieron que se habían “olvidado”.

Entonces Mauro les dice: Ok. Ahora vayan a su casa porque aquí no se le da carné a nadie.

En la última foto se encuentran varios personajes del ambiente musical y actoral peruano  en un set de televisión donde destacan Chabuca Granda posando su mano sobre el hombro de Victoria Ángulo, “La flor de la canela” detrás Luis Álvarez reconocido actor (Viva el Perú carajo) y el recordado cómico Jorge Montero entre otros.

Sin ninguna duda Chabuca Granda es un referente importante en la historia musical del Perú. Y en esta significativa fecha le rendimos nuestro modesto homenaje.

Bendiciones para todos.





martes, 12 de mayo de 2020

Grandes Cantores Criollos

Bonitas fotos del recuerdo de grandes amigos y cantores criollos que alternaban en diversos escenarios y que sin ninguna duda han quedado en la memoria y en la historia de nuestra música criolla.

En la primera foto Rómulo y Alfredo grandes voces y estilos particulares e irrepetibles.

Don Rómulo Varillas Talaviña primera voz de los “Embajadores criollos” con un estilo inconfundible. Don Alfredo Leturia Almenara gran cantor Victoriano con una manera particular de “Decir el valse” y un estilo inigualable.

En la segunda foto Rómulo Varillas con su compadre el gran cantor y guitarrista Don Fernando Loli Huambachano que también hacía “Dúo” con Alfredo cuando interpretaban  varios temas en especial el bonito valse “Victoria” del “Chino” Ernesto Soto Aguero. Fernando  fue quien hizo incursionar con los “Viejos cantores” a Arturo “Zambo” Cavero Velásquez, sobrino de Alfredo Leturia.

Recuerdo que Arturo y Julio “ Chavo” Velásquez aún jóvenes tenían que esperar hasta altas horas de la noche para poder participar. Eran las “Reglas de los viejos “. Casi todos los que estuvimos compartiendo con los “Criollos de antaño” pasamos por ese trance...

En la tercera foto Don Alfredo Leturia, Victor Sandoval ex presidente del Felipe Pinglo, Don Félix Sancho Davila gran cantor “Chalaco” observan la participación de Don Rafael Matallana Tirado otro gran cantor del “Cuartel Primero”

En una oportunidad la gente del Callao con grandes músicos “Chalacos”  comandados por la familia Curay organizó un homenaje a Felipe Pinglo en el teatro Municipal del Callao donde hubieron muchos invitados.

Particularmente estuve en el camerino “acompañando” a los cantores invitados limeños. Como el homenaje era a Felipe Pinglo tenía que “cerrar” la actuación la gente de Lima.

Sancho Davila propuso que era todo lo contrario que el “cierre” lo hacía la gente del Callao.

Intervino Don Rafael Matallana y dijo lo siguiente : Con todo respeto estamos en el Callao, pero el “Capitán del Barco” es Don Alfredo Leturia.

Al final “cerró “ el evento acompañado por el Marco musical de Willy y Henry Curay Don Alfredo Leturia Almenara.

Luego subieron al escenario todos los músicos participantes recibiendo los merecidos aplausos del público asistente.

Los criollos de antaño siempre mantuvieron el “Respeto” por la trayectoria musical que había entre ellos. Eso hay que rescatarlo.

Bendiciones para todos.