domingo, 17 de mayo de 2020

Felipe Federico Pinglo Alva

En esta ocasión debo referirme al que es considerado el mejor compositor peruano de música criolla popular de todos los tiempos. Julio Felipe Federico Pinglo Alva (18/07/1899)-(13/05/1936). Nació en los Barrios Altos. (Calle del Prado) ahora (14 del Jr. Junin). Sus padres fueron: Felipe Pinglo Meneses y Doña Maria Florinda Alva, quien falleciera días después de alumbrar a Felipe, quedándose este huérfano de madre, siendo criado por su padre y sus tías, adquiriendo una formación instruida sencilla pero con un profundo sentimiento social. 

Inició sus estudios en diversas escuelas de los Barrios Altos como el Colegio Barros (1905), en la Escuela de Barbones (1906) y en la Escuela Fiscal de Los Naranjos, regentada por su tío Alejandro Pinglo.

Posteriormente cursó la secundaria en la G.U.E. Nuestra Señora de Guadalupe. (1911-1915), se comenta que de niño adquirió con sus propinas un “Rondín” e intuitivamente aprendió a repetir en el instrumento musical las interpretaciones de las bandas militares ofrecidas en las retretas que se realizaban en las plazas públicas de su tradicional barrio.

Comenzó sus labores en la Imprenta “El Gráfico” (1916), luego en una empresa de gas. Felipe Pinglo se interesó en leer mucho las obras de los escritores y poetas más reconocidos de la época, poniendo especial atención en Félix Rubén García Sarmiento, conocido como (Rubén Darío), gran poeta, periodista y diplomático nicaragüense, considerado el  máximo representante del modernismo literario en lengua española. Y quien tuvo mayor y más duradera influencia en la poesía del siglo XX en el ámbito hispano.

También practicó el fútbol por afición jugando como marcador izquierdo en los clubes Alfonso Ugarte, club deportivo Los Naranjos y el Lusitania. Se dice que jugando un partido de fútbol recibió un fuerte golpe en la pierna que agravaría su salud con el transcurso de los años.

Con sólo 17 años de edad inicia su corto pero fructífero camino de la poesía y la música y compone su primer valse de título “Amelia” (1917). “En medio del bosque su base levanta, una linda choza al pie de un arroyo”...

Felipe Pinglo nos demuestra en las primeras líneas de sus versos una fina “Sensibilidad” al componer sus canciones, por ejemplo: A la palabra (choza) que es una vivienda precaria y pequeña hecha de pajas o ramaje, le antepone la palabra “linda”..Como queriendo enaltecer la vivienda de su amada....

El genial compositor que partió a la eternidad con sólo 36 años de edad nos deja para la posteridad un promedio de 200 obras (algunas aún no difundidas). Es considerado el “Máximo Exponente” de la música criolla del Perú, y el mejor compositor peruano de “Todos los  tiempos”. Poseedor de un estilo de amplio arraigo popular que enriqueció el acervo musical peruano.

Trabajó en la Dirección General de Tiro donde era Secretario del entonces Ministro de Guerra, General Salmón. Felipe Pinglo empezó a componer y a frecuentar a los criollos de antaño en la Calle Mercedarias (Jr. Ancash), allí solía reunirse para hacer música con Victor Correa Márquez, Eugenio y José Diaz, Obdulio Menacho, José Moreno Alarcón, Samuel Joya Nery, Guillermo D’Acosta, Francisco “Paco” Vilela, Juan Rios, Jorge González, Jorge Lázaro Loayza entre otros.

Se casó con Hermelinda Rivera Urrutia (11/95/1926) en la Iglesia San Francisco, de su matrimonio tuvo dos hijos, Carmen y Felipe Alejandro.

Ese mismo año conoció a Pedro Espinel Torres y entre ellos nació una gran amistad. El Bardo fue padrino de Olga (1932) y Victoria (1933). Las dos hijas de Pedro y su esposa Rosa García.

Según comentaba Don Pedro Espinel Torres,  Felipe Pinglo era cantante de suave y entonada voz, hábil en el manejo de la guitarra a base de acordes muy melódicos, eximio ejecutante del fox trot y conocedor de géneros musicales como el charleston, blues y tangos entre otros...

Uno de los mejores amigos de Felipe Pinglo fue el compositor Alcides Carreño, quien recibió el encargo del Bardo de estrenar su valse "Rosa Luz". Esto sucedió el año (1929) en el teatro Apolo, y posteriormente el valse "El Plebeyo" en el Alfonso XIII del Callao en (1930).

Felipe Pinglo como testimonio de su amistad con Alcides Carreño, le escribió una dedicatoria al pie de la letra del valse de su autoría "La Oración del Labriego", que decía lo siguiente:

Con todo cariño para el excelente cancionista Alcides Carreño, y para que lo prestigie incluyendolo en su repertorio criollo. (Lima 14 de setiembre de 1935). El autor: Felipe Pinglo Alva..

Filomeno Ormeño Belmonte recordaba a Felipe Pinglo cuando en 1935, llegó a Radio Internacional con los compositores Costa y Monteverde, para cantar su vals reciente "El Espejo de mi Vida". Aquella fue la única presentación del "maestro", dijo...

Ormeño refería que la técnica de Pinglo para tocar la guitarra no era la mejor y que su voz adolecía de algunos defectos. Pero que era emocionante escucharlo.

Su valse emblemático (El Plebeyo) “La noche cubre ya con su negro crespón , de la ciudad a las calles que cruza la gente con pausada acción” (1930) fue publicado  en el Cancionero de Lima (1934) actualmente es conocido a nivel mundial y fue incluido en la película “El Gallo de mi Galpón”(1938). Interpretado por María de Jesús Vásquez, posteriormente nombrada (La reina de la canción criolla). Fue grabado inicialmente por el trío Los Trovadores del Perú (1943) bajo el sello discográfico Odeón en Buenos Aires (Argentina).

Al respecto comentaba su amigo de infancia Jorge Lázaro Loayza que Felipe Pinglo llegaba siempre a su sastrería para conversar y tocar guitarra y que un día le comentó sobre el “Drama”sentimental” que sufría por el amor no correspondido de  una muchacha de la “Aristocracia”..

Refiere que a los días llegó Pinglo con la letra del valse “El Plebeyo” diciéndole al amigo que el suyo, era un “Drama Universal”, por otro lado Aurelio Collantes decía que ese valse se refería al “Drama” sentimental de un tejedor de canastas amigo de Pinglo, de nombre Luis Enrique Rivas.

También se decía que era realmente un tema personal de Felipe Pinglo, (cuando vivía en La Victoria) quien cortejaba y se enamoró de la hija de un empresario italiano de  apellido Zucarello, ante este hecho los padres enviaron a la hija a Italia ha vivir con sus abuelos...

Felipe Pinglo Alba en realidad no fue un compositor “Contestatario”, Se comprometió con las clases sociales y compuso temas relacionados con esta problemática.

Como consecuencia de ello y a pesar de estar Pinglo ya fallecido, el valse “El Plebeyo” y otros valses de contenido social de su autoría como (La Obrerita, El Canillita, La oración del Labriego, Sueños de opio, Mendicidad) fueron “Prohibidos” por razones políticas el año (1939). También estaba en esa relación el valse “El Expósito” de Pedro Espinel Torres.

Este atropello se debió a la Ley publicada durante el segundo gobierno del General Oscar R. Benavides (1933-1939). Este instrumento legal (Ley de Prensa, 23/11/1939 N* 9034 art. 47). En la cuál se lee textualmente:

“ Serán reprimidos con las penas establecidas en el artículo anterior los qué profirieren o hicieran proferir en público, canciones obscenas o contrarias a la religión católica, a la moral o a las buenas costumbres y los que publicaren avisos o correspondencias contrario a estas normas”...

Se utilizó este artículo para que la Dirección Nacional de Radio pueda difundir una “Circular” en la que se prohibía a todas las emisoras del país difundir las canciones en mención.

Es curioso que esta prohibición suceda después de la muerte de Felipe Pinglo (1936). Lo que en realidad sucedió fue que tras la muerte del Bardo sus canciones alcanzaron importante notoriedad y eran difundidas por las emisoras de Radio locales más importantes.

En ese entonces la mayoría de los “Legisladores de la época” argumentaban entre otras cosas, como pretexto para “Prohibir” ciertas canciones del Bardo, que el valse titulado “El Canillita” compuesto por Felipe Pinglo Alva  mencionaba en su tercera estrofa al Diario “La Tribuna” (Vocero Aprista), debido a que “se dice” que uno de sus miembros o fanático aprisa (Abelardo Mendoza Leyva) disparó a quemarropa contra el entonces presidente Luis M. Sanchez Cerró, matándolo el (30/04/1933)

Ante estas circunstancias todo lo relacionado con el Partido Aprista se castigaba, incluso se argumentaba que algunas de las letras de las canciones eran del “Líder  Aprista” Victor Raúl Haya de La Torre y no, de Felipe Pinglo Alva.

A pesar de la injusta prohibición, los amigos bohemios del bardo y los cantores populares seguían interpretando sus canciones en presentaciones y plazas, incluso los cancioneros de la época difundían su obra.

La capacidad creativa del Bardo Inmortal era inagotable, compuso Valses, Polcas, Marineras, Fox trot, One Step, Pasacalles, Fox criollos, y un sin número de canciones sobre lugares, personajes o situaciones reales o imaginarias como:

(Bello Hawái, Zacatecas, Sueños de Opio, El espejo de mi vida, Paraguaya, entre otros), incluso dedicó bellísimos versos de amor “relacionando” a las flores en temas como:

(Astro rey, Llegó el invierno, Bouquet, Celos, Ramito de flores, entre otros). Compuso un valse en versos esdrújulos (Las esdrújulas).

A partir de los años (1930). Felipe Pinglo estuvo por espacio de tres años viviendo en el Barrio de La Victoria, en ese lapso de tiempo seguía componiendo bellos temas de su inspiración. Igualmente nos dejó temas vinculados al deporte,  especialmente a los jugadores del Club Alianza Lima de La Victoria como “Viva el Alianza” (Marinera) Juan Rostaing , Alejandro Villanueva, Los tres Ases, Alejandro Villanueva (Polcas) Juan Valdiviezo (Pasodoble) y otros.

Luego de su estadía en el Barrio Victoriano y ya estando afincado en los Barrios Altos, el Bardo compuso varios y hermosos temas, entre ellos el valse (La vuelta al Barrio) ”De nuevo al retornar al barrio que dejé, la guardia vieja son, los muchachos de ayer”...(1935), que por mucho tiempo se conoció y grabó como “De vuelta al Barrio”.

El compositor Augusto (Cojo) Ballón Muñoz, quien le dedicara un emotivo “Acróstico” al Bardo inmortal tras su partida y considerado uno de los mejores cantores de Pinglo. Comentaba que el maestro llegaba todas las noches al “Callejón del Fondo” junto con otros amigos bohemios criollos para ensayar sus canciones, específicamente  a la casa de Isabel Mejía de Ramírez, (La abuela Isabel) referencia del valse “La vuelta al Barrio” y madre de Teófila “Coco” Ramírez (Esposa de Ballón), y que allí aprendió todo el repertorio del maestro Felipe Pinglo.

Entre muchos otros hermosos valses de mérito el maestro Felipe Pinglo nos dejó para la posteridad bellos temas donde destacan:

Rosa Luz, Tu nombre y el mío, Crepúsculo de amor, Pasión y odio, Melodías del corazón, Mendicidad, Silente, Adultera, Jacobo el Leñador, Linda Serrana, Hermelinda, Amor Traidor, Libre Albedrío, Claro de Luna, Aldeana, Amor iluso, Cruel dolor, Hayde, Morir quisiera,  Horas de amor, Por tu querer, Tu nombre y el mío, Con el alma en los labios, (vals/serenata), Angelica,  Dolores, Herminia, El Ángel de oro (Fox criollo), El cabaret (One Step),  Los nuevos papàs (Pasacalle) y muchos más.

El cancionero "La Lira Limeña", que se publicaba semanalmente y era dirigido por Drope A. von Asca, (seudónimo de Pedro Casanova) con dirección en Caballos 630, dió a conocer en su edición Nº 123 los versos del valse “Rosa Luz" y la marinera "Alianza Lima" de la siguiente manera :

“Cantando con acompañamiento de guitarra en la Sala Manco Capac, en la noche del beneficio del señor Alcides Carreño más conocido por Alma del Rimac, quién otorgó una medalla de oro que consistía el premio señalado para la mejor canción, al señor Felipe Pinglo Alva, autor de la hermosa composición"...

El cancionero "La Lira Limeña", la editorial “La Rosa” y el “Cancionero de Lima” eran los medios por el cual los compositores difundían sus obras entre el pueblo. Igualmente las emisoras de Radio eran los medios de comunicación directa entre los autores, compositores e intérpretes con la población.

Las composiciones de Felipe Pinglo sin duda ocupaban páginas preferentes y su nombre era mencionado con admiración y respeto.

El año (1942) se presentó en el teatro Metropolitan la revista musical "Melodías de Pinglo" con libreto y escenografía de Augusto Naranjo y Aurelio Collantes. Se escenificaron los valses "Bouquet”, “La Oración del labriego", "Mendicidad", y "El plebeyo". En los roles estelares actuaron las cantantes Margarita Lynch, Rosita Passano, Delia Vallejos, Eloísa Ángulo, la niña (Carmen Pinglo) y el Dúo Las Criollitas entre otros.

El (12/02/1953) fue estrenada en la ciudad de México la película “El Plebeyo” basada en el valse de Felipe Pinglo Alva. La historia del plebeyo Luis Enrique fue llevada al ambiente de la minería , los roles principales de Luis Enrique y su amada aristócrata fueron representados por Rosita Arenas y Raúl Martínez.

En realidad quién popularizó el valse “El Plebeyo” en México fue el intérprete Pedro Infante, quien lo graba en su primer LP para el sello mexicano Peerless (1950). Igualmente el cantante y actor Fernando Fernández, también contribuyó a popularizar este emblemático valse.

Afectado de diversas enfermedades bronquiales que lo aquejaron durante varios años, fallece con sólo 36 años de edad (13/05/1936) quién es considerado el más completo y mejor compositor peruano de todos los tiempos Don Felipe Federico Pinglo Alva.

El maestro en realidad había enfermado de tuberculosis pulmonar el año (1928) y la padeció con periódicas exacerbaciones la cual recrudeció progresivamente y con más fuerza a principios del año (1936).

Fue internado en el Hospital Dos de Mayo, Sala Odriozola (Santo Toribio), cama (N* 27). Fue atendido por el Dr. Carlos Bambaren, permaneció hasta el 27 de abril (Foto).

El Bardo Inmortal conoció que su mal era incurable y solicitó su alta para dirigirse a su domicilio, situado en la calle Penitencia (actual Jr. Paruro 232), con el argumento de “Los médicos quieren experimentar conmigo, y eso no lo voy a soportar”.

En su domicilio, fue atendido esporádicamente por el médico Jesús Ernesto Melgar Salmón. Felipe Pinglo Alva, con sólo 36 años de edad falleció el (13/05/1836).

El “Cancionero de Lima” comunicó  su deceso y le dedicó los números 1096 y 1097 para inmortalizar su memoria.

Al día siguiente de su deceso, en la casa de Alberto Menacho, en los (Altos del N° 1063 de Mercedarias) junto con otros amigos del Bardo como José “Paquete” Moreno Alarcón, Eugenio y José Diaz, Victor Correa Márquez, Obdulio Menacho, Augusto Ballón Muñoz, Pedro Espinel Torres entre otros, y como un tributo a quien consideraban “Un gran compositor”, se fundó el Centro Musical "Felipe Pinglo Alva". Bajo la presidencia de su compadre espiritual Pedro Espinel Torres, quien le dedicará dos emblemáticos valses “Murió el Maestro” (1936) a cuatro días de su partida  y “Fin de Bohemio” (1937).

Estos bellos valses fueron grabados en el L.P. “Evocación Criolla” por el gran “Cantor Victoriano” Alfredo Leturia Almenara, con el acompañamiento de la guitarra de Julio “Chavo” Veláquez, el popular “Guitarra Mayor”.

Sus restos en un cortejo fúnebre impresionante para la época, fueron acompañados por miles de personas desde Barrios Altos hasta el Cementerio Presbítero Matías Maestro.

Con el transcurrir de los años (26/10/1958) previa colecta pública para la compra del terreno y demás, sus restos fueron trasladados a un “Nicho Perpetuo” (Mausoleo de la Puerta N* 3 de dicho Cementerio).  El busto que corona el Mausoleo de Felipe Pinglo es obra del destacado escultor Artemio Ocaña. Las guardillas de su sepulcro en forma de notas musicales, fueron diseñadas y forjadas por el compositor y decimista Nicomedes Santa Cruz Gamarra. Estas “Guardillas” son las primeras notas del emblemático y memorable valse “El Plebeyo”.

Sin duda ninguna Felipe Pinglo Alva “representa una gran contribución y un punto de quiebre en el desarrollo de la cultura criolla, al aportar valores musicales y líricos que sientan un referente a nuevas generaciones de músicos y cantantes en todo el país”.

El Ministerio de Cultura del Perú declaró la obra de Felipe Pinglo Alva, como Patrimonio Cultural de la Nación. Con resolución ministerial Nº 108-2006-VMPCIC-MC del (19 de Agosto del 2016).

La Asociación Felipe Pinglo Alva fundada en (Madrid -España), con filial en (Berlin-Alemania) y registrada legalmente en (SUNARP) Lima-Perú.  Busca difundir y preservar nuestra identidad cultural, así como nuestro acervo literario musical y la obra de todos los compositores peruanos en torno a la figura del “Bardo Inmortal” Felipe Federico Pinglo Alva.

Bendiciones para todos.






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