sábado, 16 de mayo de 2020

Ernesto “Chino” Soto Aguero

En la historia de la música criolla peruana sin duda destacan grandes compositores, en esta ocasión me refiero al compositor, guitarrista y cantor Teodoro Ernesto Soto Agüero, "Chino Soto". 

Nació en los Barrios Altos (24/07/1915)-(26/08/1993). Estudió en la escuela Ramón Espinoza en su juventud. Su madre doña Rosa Celia Aguero era amiga del bardo Felipe Pinglo Alva, por esa razón el “Chino” conoció al maestro cuando tenía 9 años de edad. 

Posteriormente llegó a tener amistad con el bardo. De joven trabajó en los oficios de panadero, platero y peón de albañil. 

Trabajó también como “Gráfico” en la imprenta “Minerva” de la familia Mariategui, se dice que allí conoció a José Carlos Mariategui quien dirigía la revista “Amauta”, y comparte laboralmente con Aurelio Collantes. También laboró como Linotipista en el diario El Comercio y jefe de mantenimiento en el ministerio de Cultura 

Cuando Soto tenia 15 años es bien acogido por los integrantes del Trío Mercedarias ( Samuel Joya, Nicolas Enríquez y Jorge González) y él era el encargado de hacer los mandados, comprando cigarros y la famosa “mulita” (En el Callejón del Fondo de la Calle Mercedarias en los Barrios Altos  donde solía reunirse con  Obdulio Menacho, los hermanos José y Carlos Diaz, Pedro Espinel Torres entre otros personajes de la bohemia criolla.

Con los primeros integrantes del “Trío Mercedarias” aprende a tocar la guitarra y a cantar. Con el tiempo se fueron Jorge Gonzàles y Samuel Joya del grupo e ingresaron A. Valdiviezo  y Ernesto Soto, integrándose conjuntamente con Nicolas Enríquez, realizando sus presentaciones en Radio Grellaud, Dusa, Goycochea y Nacional. 

El “Chino” también  integró el “Conjunto Continental” conformado por (M. Olivos, A. Perez, Ernesto Soto y Augusto Vasquez), asimismo era integrante del Marco musical del “Felipe Pinglo” y eventualmente hacía Dúo con José “Tato” Guzmán quien hacía  (Segunda voz). 

Se inicia en la composición en los años 1935, con el valse ”Ausencia” es autor de polcas, fox-trot, y otros más,  le pertenecen otras composiciones como los valses :

Amanecer, Bertha, Recuerdos, Bella Primavera, Gregoria, Gracias, Hermoso sueño, La abeja, Por mi culpa, Pobre niña, Quetty, Mi balcón, Semblanza, Tus sonrisas, Mi hogar,  Bertha, Caprichos, Setenta años, Por amar, Victoria (1942) A la luz de la luna ( Fox trot) entre otros.

Contaba el maestro Manuel Acosta Ojeda, que en una oportunidad  este valse “Victoria”, de la autoría de Teodoro Ernesto Soto Aguero, también conocido como “Tomate” era cantado por él mismo autor en una casa del Barrio de La Victoria, al finalizar la interpretación, comentaba Don Manuel, cometí la  imprudencia por ignorancia de decir: “Se parece mucho al valse 'Victoria' de Miguel Cabrejos”, comenta que hubieron algunas caras de enojo, menos la del “chino” el que sonriendo le dijo: “pregúntale a tu compadre Pablo”, refiriéndose a Pablo Casas. Comentó que así lo hizo, y que Don Pablo con su acostumbrada lentitud respondió: “Efectivamente es de Soto, más o menos del año 1942”.

Como es sabido hay varias letras de valses con el mismo título, uno de ellos es el valse “Victoria” (Juan de Dios  Peza) que en sus primeras líneas dice:

“Dicen que los niños duermen, bajo las alas de un ángel, Más yo no envidio a los niños, por que me velan tu imagen”

El otro valse “Victoria” de Miguel Cueva Cabrejos que dice; “Si canalla fui contigo, sólo quiero que comprendas, ¡Oh! Victoria, que mi vida ha cambiado. Ya no soy aquel mal hombre, que un día te abandonara por un falso y traicionero cariño”.

Ese bello valse “Victoria” de Ernesto Soto, que en sus primeras líneas dice: ”Es tu vida destrozada, por el murmullo existente de los que antes, no supieron comprender... Fuiste madre, madre mártir, pues tu honor está pendiente, para el mundo que todo quiere ver...” Que era interpretado a Dúo por los cantores Alfredo  Leturia Almenara y Fernando Loli Huambachano. Posteriormente este tema se grabó en homenaje al popular maestro Ernesto Soto en el C.D. de música criolla Barrio 1 (José Leturia , Willy Terry).

Igualmente ocurre lo mismo con el valse “Semblanza” de Felipe Pinglo  y otro del mismo título de Ernesto Soto. 

El valse “Semblanza” de Soto dice en sus primeras líneas dice: ”Quisiera ser viento y de esta manera, besarte donde quiera y que vas a decir...Las flores que escojas serán las primeras, y así de esta manera estaré junto a ti..”

El valse “Semblanza” de Pinglo en sus primeras líneas dice: ”Tu tienes en tu ser mujer, un algo sobrenatural que cautiva a todo aquel que te mira por fatalidad, quizás si no conocerás lo que tiene el amor, o tal vez si no tiene tu corazón valor”...

Cabe anotar que el primer valse  con este título es obra del Bardo, el del Soto fue después.

Ernesto Soto visitaba de joven el Musical Tipuani donde entabla especial amistad con Antonio Caycho Aguero (Antuco) y Julio Villalta Aguero (Mono Villalta) entre otros grandes bohemios de la época.

Concurría también frecuentemente a la recordada Peña El Inca ( Cuadra 3 de Tarapaca) en el Rimac. Era la época en que la “Gata” Sabina Febres junto con su esposo el percusionista cubano que llegó a Lima con la Orquesta de Perez Prado, conocido como “Niño Regueira” (padre de Makario) fueron beneficiados con la “Concesión del club”.

Allí el “Chino” Soto compartía con los ya reconocidos hermanos Augusto Ascues Villanueva “Cabeza de comba” y Elias; Augusto “Curita” González, Luciano Huambachano Temoche  “Chapana” Abelardo Vasquez Diaz, Manuel “Mañuco” Covarrubias Castillo, Alejandro“Manchao” Arteaga (esposo de Valentina), y otros personajes que desfilaron en las jaranas en casa de “Huamba” (Barrió Obrero del Rimac) y el “Callejón del Buque” en La Victoria.

El “Chino” vivió un tiempo en el Barrio de Breña ((Cuadra 3 Don Bosco) y solía visitar la “Casa Peña” del criollo Juan “Gato” Bulnes (Ex jugador de Alianza Lima), a quien Felipe Pinglo obsequiara un Acróstico.

También vivió en el Barrio Obrero de La Victoria donde solían reunirse muchos personajes de la música criolla. Entre ellos quien fuera  mi buen amigo y discípulo  de Alberto Romero “Romerito” y que tenía muchas vivencias con el mundo bohemio criollo de antaño, me refiero al destacado periodista Roberto Salinas Benavides, quien  me comentaba acerca de las letras erróneas que cantaban algunos cantores, que en una ocasión  estando en casa del recordado Ernesto Soto, por motivo de su cumpleaños  se animó  a interpretar el valse “La abeja” del “Chino” Soto, y cuando iniciaba con la primera estrofa que dice:

"Quisiera ser como la abeja..Que vuela sin que nadie la detenga", volar las flores más el zumo”... (Se grabó asi) y el ”Chino” le dice "Aguanta, aguanta, me estas jodiendo el valse”, poniéndole la mano en el hombro y le dice la letra correcta es: "Que vuela sin que nada la detenga".

Le aclara que no se refiere a persona, (cuando se dice nadie), se refiere a "nada" por que no la detiene una pared, tormenta, bosque, etc.“ (Nada)....

Durante los años (1975) hasta (1990)  tuvo la Concesión de la “Peña el Inca” mi recordado tío Abraham Chumpitazi Centurión ( hermano de mi madre).

Don Ernesto Soto, seguía concurriendo a dicho local conjuntamente  con otros importantes personajes de nuestro acervo musical. Los días estelares de La Peña eran los días miércoles de cada semana, pero siempre había “Movimiento”..

Debo decir que en ese tiempo mi madre y algunos de mis hermanos trabajaron allí en la Peña el Inca, (Ayudando a mi tío) por varios años. Como yo estudié en la G.U.E. Ricardo Bentin (4to y 5to secundaria) siempre los visitaba con algunos amigos de Colegio para jugar “Fulbito” en la canchita del club, y especialmente los días de “Peña”.

En esa Peña concurrían  los mejores exponentes de la música criolla: compositores, cantores, percusionistas, decimistas, poetas, en fin lo más relevante de nuestro acervo musical.

Recuerdo que en una oportunidad mi gran amigo y “Cantor Victoriano” e integrante  del Musical Tipuani, Julio Grandi Gutierrez “Chaflan”, me comentó que si yo conocía a los tíos del “Clan de los Ascues” donde estaba el “Chino” Soto, yo le contesté que si, que son amigos de mi padre (Alfredo Leturia Almenara) y que van seguido a la Peña El Inca y qué allí trabaja mi madre y mi tío Abraham. 

Resulta que un día fuimos y después del saludo me permití presentar a “Chaflán” pero le dijeron medio en broma y medio en serio que para compartir la mesa con ellos  “Mínimo tenía que parar un pisco” que en la casa de ”Huamba” era peor porque tenía que llenar la “Lata de aceite” con pisco. 

Así que  “Chaflan” caballero tuvo que “Portarse” con su botella. Con los años Julio Grandi entabló estrecha amistad con ellos y luego él me invitaba y me llevaba a conocer otros grandes bohemios.

Ernesto Soto tuvo el privilegio de ser amigo de los hermanos Augusto y Elias  Ascues Villanueva, refirió que la primera vez que oyó cantar a los Ascues fue en compañía de Manuel Quintana, el famoso “ Canario Negro”

“Quien me iba a decir, añadió Soto, que en el año 1957 le propuse a Rafael del Carpio, que entonces producía un programa de música criolla en Radio Nacional, llevar a su audición a los hermanos Ascues. Del Carpio me dijo: ¿Crees que podrías traerlos? Y yo le aseguré: Ya están aquí ..

Así fue como aquel mismo año formamos el conjunto “Los Reyes de la Jarana” conformado por Augusto y Elías Ascues, “Mañuco” Covarrubias, Alejandro “Manchao” Arteaga en el cajón, Arístides Ramirez y el que te habla ¿Se dan cuenta? Todos ya se han ido. El único que queda soy yo”...

“He pasado cerca de cincuenta años de mi vida, jaraneándome con los Ascues, añadió el “Chino Soto. Precisamente a Augusto le gustaba mucho cantar “La Abeja” con su hermano Elías, después fue su segunda el “Manchao” Arteaga. Tenía una gracia única. Una vez cantaba a dúo con Covarrubias y éste medio que se quedó dormido. Entonces Ascues lo despertó con esta cuarteta: “Manuelito de mi vida, tu criado es el que canta, en la tierra que usted pisa y el polvo que usted levanta” (El Cumpa Donayre).

Don Ernesto “Chino” Soto Aguero fue un gran compositor, hombre sencillo, alegre y dicharachero que como pocos apoyaba a los jóvenes valores, a pesar de haber padecido la “Rigurosidad musical” de los bohemios de antaño. Los que lo conocimos guardamos un grato recuerdo por sus jocosas  “Ocurrencias y por sus enseñanzas.  Fue el encargado de hacer la “Introducción” en guitarra del conocido valse de Pablo Casas “Anita”. 

A propósito de las letras erróneas que cantaban los intérpretes existe una anécdota sobre el valse “Anita”, debido a que la letra correcta de una estrofa en particular que dice: (Feliz seré entre tus brazos me enterneceré, y a los acordes de un modesto vals “la dicha eterna” te la brindaré ...) . Siempre se cantó y hasta se grabó diciendo : “La dicha entera“. Cuando en realidad es “La dicha eterna” ya que no existe la dicha entera. 

En una ocasión en el Centro músical “Fraternal Surquillo” el cantor surquillano Miguel “Chino” Palma interpretó el referido valse “Anita”, cuando terminó de cantar, se le acercó un moreno bajito y le dice: 

Está bonito, pero es “La dicha eterna” y no la “La dicha entera”  el chino le respondió airadamente: Y tú quién eres ?...Y el moreno le responde: Soy Pablo Casas Padilla, el compositor del valse. Dejando perplejo al buen chino.

Este tema “Anita” de Pablo Casas se grabó con la letra correcta, en el C.D. Barrio 1 de música criolla (José Leturia, Willy Terry).

En cuanto a Don Ernesto Soto Aguero, se dice que tuvo un accidente en su hogar (caída) que lamentablemente lo postró en cama por un tiempo. Falleció a los 78 años de edad. (26/08/1993). Ahora lo evocamos con mucho cariño.

Bendiciones para todos.


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